Si hay un detalle que favorece a una casa es la pintura y si la idea es que sea decorativa habrá que tener en cuenta los acabados especiales para enriquecer el objetivo deseado. Son muchas las propuestas y técnicas para elegir que se dividen en dos grupos: las pinturas al agua y las pinturas al óleo.
Al primer grupo pertenecen todas las técnicas en las que el pigmento y el aglutinante se disuelven en agua; pueden emplearse como pintura de base; para que sean más resistentes se protegen con barniz.
Las de óleo tienen como aglutinante el aceite de linaza y son más resistentes a la humedad.
Un detalle a tener en cuenta, si el lugar a pintar está habitado, es esperar los días más cálidos para ventilar los ambientes. De todos modos, lo ideal es consultar en las pinturerías sobre los productos ecológicos actuales que no emanan olores contaminantes.
Aquí algunas técnicas para aprender y aplicar:
* Falso estuco: Esta técnica de imitación del estuco clásico. Está realizada con óleo y se puede trabajar con más intensidad de dibujo, mezclando dos colores o de forma muy sutil, es adecuada para decorar salones, comedores o despachos.
* Aplicación con trapo: Admite la combinación de diferentes colores en el mismo parámetro. Se suelen emplear tres tonos que armonicen con los textiles del ambiente. Se aplica al agua. Es una técnica atrevida e indicada para espacios singulares. Resulta bien en salones, baños y zonas de paso.
* Desgastado: Para resaltar su efecto puede aplicar en un tono o dos. Se trabaja al agua, tanto en superficies de yeso como de madera. Es ideal para molduras, y muy apropiada para ambientes de estilo rústico.
* Con trapo y pincel: Se trabaja como la anterior, al agua, aunque la terminación se suaviza por medio de un pincel. El resultado es más matizado, pero muy rico y texturado. Perfecto para ambientes elegantes y algo más clásicas, tanto de estar como de descanso.
* Marmolado travertino: Esta técnica se trabaja al óleo y con pincel. se utiliza fundamentalmente en los cuartos de baño, con la intención de conseguir un efecto idéntico al que produce el mármol verdadero en las zonas donde éste no se puede colocar, como los bajo-lavabos y las puertas o los marcos de las ventanas.
* A pincel: Se pueden utilizar uno o dos tonos, según se desee el contraste, y se realiza en áreas pequeñas. Es una técnica muy nueva y efectista, adecuada para casas informales, sobre todo en zonas de estar o paso.
* Con trapo y esponja: Permite remarcar volúmenes interpretando motivos en alto o bajo relieve. Se puede trabajar al agua o al óleo; si es al agua se aconseja protegerla con barniz. Muy indicada para decorar habitaciones infantiles Los dibujos pueden hacer juego con los de las telas.
Fuente: Construir y Decorar
