Contrario a lo que se cree, las migrañas no son exclusivamente un "mal de adultos", sino que suelen iniciarse en la infancia. Mientras que en los primeros años su incidencia es mayor en los varones (30 por ciento), en la adolescencia afecta principalmente a las mujeres (80 por ciento).
La migraña o jaqueca es un tipo de dolor de cabeza, usualmente muy intenso y capaz de incapacitar a quien lo sufre. Es una enfermedad de origen neurológico.
Según datos proporcionados por la Sociedad Neurológica Argentina (SNA), para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la migraña presenta un importante impacto social, personal, económico y laboral, debido a que las molestias que produce son tan incapacitantes como la psicosis, la demencia o una cuadriplejía.
Síntomas
El dolor de cabeza no siempre es la manifestación principal de la migraña, como podría pensarse. Esto hace que a menudo se confundan los episodios migrañosos con otros males, postergando así la consulta con el especialista.
Algunos síntomas que acompañan al desarrollo de la migraña son: descomposturas, trastornos visuales, náuseas, vértigo, mareos, molestias, sueño.
Diagnóstico: ¿Cefalea o migraña?
El dolor de cabeza o cefalea es provocado generalmente por un desequilibrio de las sustancias químicas que intervienen en la irrigación y otras funciones del cerebro. Dentro de este contexto, existen dos grandes grupos: 1) Cefaleas primarias, tensionales o migrañas, en las cuales no se advierten alteraciones estructurales; y 2) Cefaleas secundarias, inespecíficas, que responden a enfermedades subyacentes agudas o crónicas.
Las cefaleas tensionales se relacionan con el estrés provocado por la escuela o por disturbios familiares. Las padecen generalmente los niños muy autoexigentes o responsables con baja tolerancia al fracaso.
Según las guías 2004 de la International Headache Society, para que una cefalea sea considerada migraña, es necesario haber padecido al menos 5 episodios con las siguientes características:
* Episodios entre 1 y 72 horas de duración.
* Presencia de náuseas y vómitos, intolerancia a la luz o intolerancia al ruido.
* Dolor de cabeza de localización unilateral, bilateral o frontoparietal.
* De característica pulsátil.
* De intensidad moderada a severa.
* Marcados agravamientos al realizar actividades rutinarias como subir escaleras o caminar.
* Con o sin síntomas de tipo oftalmológicos o sensoriales que preceden al dolor de cabeza.
Tratamiento
La migraña es una condición crónica para la que no existe un tratamiento curativo. Quienes la sufren deben aprender a convivir con ella. Su abordaje o tratamiento es sumamente importante para mejorar la calidad de vida, disminuir la frecuencia de las crisis y atenuar los síntomas.
El tratamiento de la migraña estará compuesto usualmente de: a) manejo del estrés mediante terapias de relajación; b) adecuación del ritmo de sueño; c) realización de actividad física; d) cambios en la alimentación (evitar el ayuno, los chocolates, los cítricos, el edulcorante, los embutidos, etc. ) y, finalmente, d) prescribir la medicación adecuada cuando sea necesario.
