Durante la menopausia comienza a perderse la grasa que rellena la cara, y esto no sólo forma arrugas, sino que produce la pérdida de tonalidad natural de la juventud. Esto provoca leves cambios en la coloración de la piel, debido a los años que se ha expuesto la piel al sol.
En el dorso de la mano se comienzan a advertirse pequeñas manchas amarillas, negras o marrones por la melanina o pigmento acumulado por las exposiciones, estas manchas también pueden aparecer en la parte superior del tórax.
Por otra parte las fibras elásticas y colágenas van perdiendo tonicidad, dando origen a la flaccidez cutánea.
Estos cambios se producen además de por la radiación solar, por los malos hábitos alimenticios, el tabaquismo, los inadecuados cuidados de la piel, el estrés y los cambios hormonales.
Alimentación
Para contrarrestar los efectos del deterioro de la piel es importante llevar una alimentación balanceada donde existen frutas, verduras, cereales, lácteos y carnes. La adición de vitaminas es conveniente en periodos como la menopausia, los embarazos y la pubertad.
Las vitaminas que conviene incorporar son:
-Vitamina E: Potente antioxidante que mantiene íntegra y vital a las células. Se encuentra en verduras verdes, frutas secas, aceites vegetales, etcétera.
-Vitamina A: Se integra en los procesos de formación de los pigmentos de la retina, mantiene en buen estado todas las cubiertas del cuerpo, entre ellas las que se encuentra la córnea ocular. Se halla en las verduras amarillas, las leguminosas, la yema del huevo, el aceite de pescado, etcétera.
-Vitamina D: Mantiene la absorción de calcio y fósforo, procesos muy relacionados con la formación y el mantenimiento de la estructura ósea. Se encuentra en el aceite de pescado, el pescado, etcétera.
-Vitamina C: Protege las células de las agresiones externas y favorece la cicatrización de heridas. Se encuentra en cítricos, tomate, verduras en general, etcétera.
También hay que ingerir vitaminas del complejo B y K, oligoelementos y minerales.
Sol y menopausia
Todos los signos de envejecimiento que se observan en la piel se deben en buena medida a las horas durante las que se expuso la piel al sol sin la debida protección. La radiación ultravioleta penetra en el núcleo de cada célula y lo daña, lo que dificulta la producción de colágeno y elastina. Después de un tiempo la piel no se regenera solo como debería, sin nueva piel que sustituta a la anterior, el rostro puede verse ajado y arrugado. El daño solar es lento y acumulativo y sus efectos se observan hasta 5, 10 o 30 años después.
Hidratación
Es determinante cumplir la ingesta de 2 a 3 litros de agua diaria, además de los líquidos incluidos en la dieta. En el proceso de envejecimiento se va perdiendo el estímulo de la ingesta de agua (sed), por ello es fundamental recordar la hidratación como parte nutricional, favoreciendo y contrarrestando los efectos que causaría la carencia de ésta.
Cremas
La textura de los productos depende del tipo de piel y la zona a tratar.
Cuerpo: Emulsiones hidratantes, nutritivas (más densas), aceites y aguas termales.
Codos, dorso de los brazos, muslos y glúteos: Geles exfoliantes, sales, aguas termales y aguas florales.
Talones, dorso de los pies, zona maleolar: Cremas nutritivas de consistencia más densa.
Rostro: Dependerá del tipo de piel y la estación del año y es bueno alternar las emulsiones o cremas corporales con aceites (esenciales, de almendras, de rosa mosqueta, etcétera).
Lo ideal es que la crema de noche contenga ácidos grasos, retinol y vitaminas, entre otras cosas. Estos ácidos ligeros de frutas (alfahidroxi, con ácidos glicólicos y lácticos) pueden revertir los signos del envejecimiento.
El retinol A es un derivado de la vitamina A, que atrae a las células productoras de colágeno más cerca de la superficie, produciendo una epidermis más gruesa y sana.
Las cremas humectantes pueden atenuar las arrugas y protegen la piel y son importantes porque con la edad la piel se vuelve menos flexible para estirarse y contraerse. Se deben usar de día, en el rostro y en el cuerpo.
Las cremas o emulsiones con vitaminas A, E y C ayudan a mejorar la estructura.
Que no debe faltar
-Los fotoprotectores (emulsión, crema, spray) con un factor no menor a 20 y debe usarse todo el año, todos los días.
-Cremas o emulsiones hidratantes de día (1 o 2 aplicaciones). Alternarlas para no producir acostumbramiento.
-Cremas o emulsiones de noche (depende del componente que posean se pueden usar diariamente o días alternos).
-Productos desmaquillantes diariamente.
-Elementos que provoquen tensión, nutrición e hidratación intensiva, como máscaras y fangos. Usarlos una vez por semana.
-Jabones neutros o sustitutos de jabón.
Hormonas
La terapia de sustitución hormonal protege contra la salud general y ayuda a que la piel permanezca más joven. El estrógeno que contienen influye sobre las arrugas y la piel seca, retarda el envejecimiento normal en la mujer, desde sus glándulas sebáceas productoras de aceite hasta los vasos sanguíneos.
