
Una nueva tendencia hace eco en el mundo, los seguidores de "no-poo" no usan champú y tampoco acondicionadores o cremas para el cabello.
La gente se corta el pelo, se lo tiñe de colores, se hace mechas, lo alisa, lo enrula, le coloca gel, spray, mousse, como consecuencia, el cabello se lava casi a diario. Estos rituales modernos de cuidado del cabello pueden, sin embargo, ocasionar algunos problemas, que los seguidores de esta moda usan como argumento.
Los champúes convencionales contienen muchos ingredientes artificiales que irritan el cuero cabelludo o lo pueden dañar a largo plazo. Los perfumes sintéticos que contienen pueden, además, desatar alergias. Los tensoactivos, por otra parte, influyen a veces en el PH del cuero cabelludo. Por otra parte, cuanto más seguido se lava el cabello, más rápido se engrasa.
La tendencia "no-poo" surge justamente de esto. La idea es que, al renunciar conscientemente a los productos de limpieza habituales para el cabello, éste vuelve a su estado natural. Esto puede tener efectos inesperados: mejoran la calidad del cabello y el estado del cuero cabelludo, el pelo fino adquiere más volumen y el grueso de vuelve más suave.
Sin embargo, la tendencia "no-poo" no significa la renuncia total a los cuidados. Hay que cepillar el pelo con un cepillo de cerdas naturales, como jabalí, lo que limpia el cuero cabelludo y el pelo y evita que se depositen suciedad y polvo.
Más allá del cepillado, tampoco hay que renunciar del todo a la limpieza si no se quiere usar champú. Para quienes quieren sumarse a esta tendencia, un tip: después de unos días de lavar el pelo solo con agua, se puede usar polvo de hornear, que limpia el cuero cabelludo naturalmente gracias al bicarbonato de sodio que contiene. El enjuague se puede reemplazar por vinagre de manzana, que vuelve el cabello más blando y sedoso. Solo hay que diluir un poco el vinagre. Pero cuidado, porque el vinagre tiene un olor fuerte. Por eso, es importante usarlo bien diluido.

Antes este panorama, son varios los famosos que se prendieron a la tendencia. Entre ellos, Jhonny Depp, quien confesó ser fiel seguidor del "No Poo Challenge". Además de Robert Pattison y Adele, quienes sólo se lavan el pelo con agua.
Jennifer Aniston también se sumó a esta moda, aunque ella afirma que lavará el pelo con champú una vez a la semana y Gwyneth Paltrow, defensora de la vida sana a ultranza, adoptó esta tendencia pero sin extremismos: usa algunos productos orgánicos, libres de sulfatos, siliconas y parabenos (que son conservantes químicos) que, aunque no producen espuma, son estupendos limpiadores.
Fuente: ADN Mujer
