El fin de semana entre el 29 de agosto y el 2 de septiembre próximo está marcado en el calendario de un grupo de estudiantes de la Universidad Austral, de la UBA y de la UCA. Es que para esa fecha, llegarán desde Buenos Aires a Valle Fértil, alumnos de distintos años y carreras para desplegar su accionar solidario. Los locales están invitados a adherir a esta iniciativa: por un lado, viajando con ellos (el único requisito es ser estudiante varón en edad universitaria o cursando los últimos años del secundario) o aportando donaciones (ver Para sumarse).

Esta convivencia, tal como internamente llaman a la actividad, es un evento extraordinario que se suma a las acciones que desde hace tiempo realizan en una entidad dependiente del Opus Dei denominada "Universitarios para el Desarrollo". Desde ese espacio, los futuros profesionales, hacen tres acciones similares entre diciembre-enero: una en Valle Fértil (en la que participan alumnos de San Juan, Mendoza, Córdoba, Tucumán, Salta y Santa Fe), otra en El Bolsón (con chicos de Buenos Aires y Rosario) y una tercera en Chaco (con la colaboración de jóvenes de Salta, Misiones y Paraguay). Todas tienen como punto de partida, las vacaciones de verano. Pero esta vez y motivados por una sugerencia de quienes hacen voluntariado en el ámbito de la Universidad Austral, apareció la oportunidad de volver a la provincia en una convivencia de invierno. Estaba pensada para el receso escolar, pero los sucesos desatados por la pandemia de Gripe A en el país, la pospusieron hasta ahora.

"Yo soy sanjuanino pero estudio Abogacía en la Universidad Austral, donde se hacen muchas tareas solidarias, como por ejemplo, el acompañamiento a los enfermos de lepra o los del Hospital Fernández. En este grupo hay varios integrantes de Universitarios para el Desarrollo que habían venido en el verano a San Juan y ellos me plantearon la idea de volver al Valle. Me pareció bueno para acortar los tiempos de nuestro compromiso ya que habíamos puesto fecha recién para el próximo verano. Así es que nos embarcamos e invitamos a chicos de otras casas de estudios superiores", cuenta Adriel Fernández desde Buenos Aires, entusiasmado con la iniciativa.

Entre las tareas agendadas para el grupo de al menos cuarenta estudiantes -que se solventan con sus ahorros el traslado y la comida de esos días- está el continuar con los arreglos de albañilería y pintura en el salón comunitario del Barrio Medalla Milagrosa que iniciaron en la convivencia de este verano. Allí también tienen previsto hacer el cierre perimetral. Esto no es todo. Los jóvenes se han propuesto pintar y acondicionar los muebles viejos del comedor para ancianos que funciona al lado de la Parroquia de San Agustín de Valle Fértil y que por estos días les servirá de alojamiento.

"Hay muchas cosas por hacer. Por ejemplo, todas las jornadas vamos a contar lo que vamos haciendo en cada lugar pero fundamentalmente vamos a tomar contacto con la comunidad a través de un programa de radio que se emitirá en las emisoras de la localidad. Aparte para sábado y domingo, hemos planeado actividades de reflexión, abrir la Feria de Ropa donde la gente a cambio de centavos va a recibir las prendas que necesite. Esto sirve para valorar la donación y no que se convierta en una obligación. Y con el dinero recaudado más otras donaciones queremos hacer un chocolate para los niños y entregarles juguetes", agrega vía telefónica Adriel Fernández.

Como en el grupo hay varios integrantes que estudian medicina, harán algunas atenciones y responderán consultas básicas, además entregarán kits de higiene bucal. Esta es una de las razones por las que las universidades apoyan este tipo de movidas solidarias: "nos inculcan que no sólo hay que ser buen profesional sino además buena persona y eso sólo se logra poniéndole el corazón a las necesidades del otro", dice el sanjuanino a la distancia.