Pensar en un ahorro de energía eléctrica en pleno verano parece algo imposible, pero en realidad se pueden aplicar medidas para evitar que el consumo sea excesivamente alto y que la factura haga temblar los bolsillos.

Solo hay que prestar atención en detalles como las luces encendidas en las habitaciones cuando no hay nadie o se puede usar luz natural, el abuso de los aparatos electrónicos y electrodomésticos, entre otros.

Aquí algunas recomendaciones para tener en cuenta:

*Iluminación en general: En lugar de focos incandescentes utilizar lámparas fluorescentes compactas que proporcionan el mismo nivel de iluminación, duran diez veces más y consumen cuatro veces menos energía eléctrica.

Pintar el interior de la casa con colores claros, la luz refleja en ellos y requieren menos energía para iluminar.

* Heladera: Colocarla lejos de fuentes de calor y de los rayos del sol. Comprobar que la puerta selle perfectamente y revisar periódicamente el empaque, si no cierra bien puede generar un consumo hasta tres veces mayor al normal.

Dejar enfriar los alimentos antes de refrigerarlos. La posición correcta del termostato es entre los números 2 y 3. En clima caluroso, entre el 3 y 4.

* Horno y tostador: Mantenerlos siempre limpios de residuos, así duran más tiempo y consumen menos energía

* Licuadora: Si trabaja con facilidad dura más y gasta menos. Comprobar que las aspas siempre tengan filo y no estén quebradas.

* Aspiradora: Los filtros y depósitos de polvo y basura de la aspiradora saturada hacen que el motor trabaje sobrecargado y reduzca su vida útil. Cambiarlos cada vez que sea necesario.

Verificar que la manguera y los accesorios estén en buen estado

* Audio y video: No dejar encendidos radios, televisores, DVD u otros aparatos cuando nadie los está utilizando.

* Lavarropa: Cargar al máximo permisible cada vez, así disminuirá el número de sesiones de lavado semanal.

Utilizar sólo el detergente necesario; el exceso produce mucha espuma y hace trabajar el motor más de lo conveniente.

* Plancha: Planchar la mayor cantidad posible de ropa en cada ocasión. Conectar muchas veces la plancha gasta más energía que mantenerla encendida por un rato.

Planchar primero la ropa gruesa o que necesite más calor y dejar para el final la delgada, que requiere menos calor; desconectar la plancha poco antes de terminar para aprovechar la temperatura acumulada.

No dejar la plancha conectada innecesariamente.

Revisar que el cable y la clavija estén en buenas condiciones.

* Instalación eléctrica: Comprobar que la instalación eléctrica no tenga fugas. Para eso, desconectar todos los aparatos eléctricos, incluyendo relojes y timbre; apagar todas las luces y verificar que el disco del medidor no gire; si el disco sigue girando, mandar a revisar la instalación.

* Aire acondicionado y calefacción: Mediante la instalación de toldos de lona o aleros inclinados, persianas de aluminio, vidrios polarizados, recubrimientos, mallas y películas plásticas, se evita que el sol llegue directamente al interior. Así se pueden obtener ahorros en el consumo de energía eléctrica por el uso de aire acondicionado.

El aislamiento adecuado de techos y paredes ayuda a mantener una temperatura agradable en la casa.

Es relativamente sencillo sellar las ventanas y puertas de la casa con pasta de silicón, para que no entre el frío en los meses de invierno y no se escape en los meses calurosos.

Al momento de comprar o reemplazar el equipo, verificar que sea el adecuado a las necesidades.

Dar mantenimiento periódico y limpiar los filtros regularmente. Vigilar el termostato, puede significar un ahorro adicional de energía eléctrica si permanece a 18ºC en el invierno, y a 25ºC en verano.