A sus 23 años decidió partir. ¿El destino? España, país que ya conocía debido a unas vacaciones anteriores. Se fue, como la gran mayoría de las personas que deciden emigrar, buscando un destino mejor.
"Llegué con muchas ilusiones y miedos. No fue fácil a pesar de tener contactos y familiares aquí, ya que soy nieta de españoles pero mayor de edad. Para poder legalizarme tuve que conseguir una oferta de trabajo y al cabo de dos años durísimos trabajando en todo lo que se presentaba, lo logré", relata Diana María Luján Pérez.
"Estoy muy contenta, formándome un futuro. Soy camarera o, como dicen en San Juan, soy moza. No es fácil. Tuve que aprender idiomas para poder estar en el puesto que ocupo… inglés, alemán e italiano… si no tuviera estos conocimientos no me podría despeñar ya que la clientela del hotel en el que trabajo es preferentemente irlandesa e inglesa", comenta relatando lo complicado que puede resultar conseguir un trabajo en la Madre Patria. "Estamos preparados para el turismo internacional. Me reconforta saber que soy una de las tantas personas que hace que nuestros vacacionistas se sientan como en su casa", continúa.
Y por supuesto, el tema obligado: San Juan. "Extraño los mates. Las semitas no se olvidan y menos mi familia que se encuentra allí. Por eso viajo todos los años a verlos".
Antes de despedirse, agradece a DIARIO DE CUYO la oportunidad de "poder estar comunicados con nuestra gente" y deja saludos para toda la familia Luján de Villa Krause.
