El 4 de enero del 2007 escribí en este suplemento "No está escrito en ningún libro de vitivinicultura que esto fuera posible. Ni mucho menos en plantas de 14 meses y que la cosecha se diera el 4 de enero como regalo de Reyes. Chardonnay, Viognier, Pinot Gris y Sauvignon Blanc batieron el récord en el país y en el mundo.

Muchos se sorprenderán por ello. Nosotros, no tanto. Venimos publicando desde el 2001 que la finca de la firma Santa Sylvia, enclavada entre cerros en un terreno sumamente pedregoso sobre el camino a la quebrada de Maradona en Zonda, era sorprendente, puesto que las cepas de las tintas puestas en la primavera del 2000 entregarían uva, pese a que la vid luchaba entre las piedras ganar el agua que en forma de gotas vertía una manguera de riego a lo largo del cuartel de la viña. Muchos finqueros que conocían el lugar se mostraban incrédulos que allí hubiera cosecha. El Sol daba de lleno, las piedras abundaban, todo era un desierto.

La verdad es que las 100 hectáreas plantadas, entre Malbec, Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah, dieran este año los primeros frutos y fueron cosechados promediando el mes de enero, convirtiéndose así en las primeras uvas tintas del país cosechadas. Todo un récord si sumamos que sus vinos ganaron ya medallas en certámenes nacionales e internacionales".

Esta semana volví a ver la misma tarea: un grupo de cosecheros con gamela en mano volcaban la uva Chardonnay en grandes cajones bing y recibían su ficha. Era el martes 8 de enero y vi al enólogo preocupado porque no había que esperar más la uva porque ya estaba madura. Incluso me dijo que como viene el cambio climático no nos debemos sorprender que a fines de diciembre de cada año arranque la cosecha de las blancas, lo que se convertirá hasta ahora en la única cosecha que se realice en dos años distintos. Inédito y sorprendente.

En San Juan la cosecha de blancas arrancó casi siempre en el mes de febrero. Con los últimos cambios tecnológicos en viñedos y bodegas, esta fecha se adelantó hasta la segunda quincena de enero, sobre todo para la elaboración de vinos espumantes. Las viñas enclavadas en los médanos existentes en Caucete, camino al santuario de la Difunta Correa, tenían ese récord hasta el momento.

Pero ahora Santa Sylvia es la más primicia ya que a las viñas de tintas se le agregó Chardonnay, Viognier, Torrontés Riojano, Sauvignon Blanc y Pinot Gris con un alto grado de azúcar en sus uvas. El calor que entrega el suelo y la alta radiación existente son la explicación. Por ello para atenuar el efecto del sol se decidió plantar parral y no viñas.

Santa Sylvia es la firma agrícola del grupo Petersen, Thiele y Cruz que produce los vinos marca Xumek, Granaderos y Viuda Negra.

Parrales y viñas

Como el suelo es pedregoso, los frutos de las viñas reciben mucho calor en el verano y se está muy pendiente de ello cubriendo el suelo con cobertura vegetal para disminuir los posibles daños. Evaluando este inconveniente y buscando un mayor follaje que proteja los racimos, se decidió realizar la plantación de 50 hectáreas bajo el sistema de conducción de parral tipo Ramé, adaptado para la cosecha mecánica. Entre topadoras y el tenaz esfuerzo del hombre se logró armar los cuarteles en un suelo durísimo y se colocaron las plantas provenientes de viveros de Francia, Italia y de nuestro país. Se construyeron 19 hectáreas de Chardonnay, 12 de Sauvignon Blanc, 10 de Pinot Gris y 15 de Viognier. Todo esto se suma a las 125 hectáreas de viñas tintas ya implantadas. En estas condiciones de clima y suelo los rindes por hectárea son de entre 8 mil y 10 mil kilos por hectárea.

Daniel Ekkert es el enólogo de la firma y caminaba los cuarteles mirando la madurez de las uvas. ‘Estas uvas darán vinos con 14 grados de alcohol con gran tonalidad en los blancos, buena fruta y muy buen color en los tintos. La empresa está aplicando las Buenas Prácticas de Manufacturas en los viñedos buscando siempre la excelencia en lo que producimos. Realmente nosotros estamos colocando los vinos tintos en barricas cuando recién en Mendoza están por empezar a cosechar las uvas blancas para vinos espumantes. A parte de uvas para nuestros vinos, le vendemos a las bodegas Callia, Graffigna, Peñaflor, Zucardi, Nieto Senetiner, La Guarda y San Juan de la Frontera".

Ekkert es un sanjuanino que trabajó en varias bodegas argentinas y que en las últimas temporadas ha trabajado como consultor en la firma Vinauberge, de Nisan, Francia. Cada año aporta más experiencia en la elaboración de los vinos tarea a la que suma Paul Hobs, el enólogo número uno de Estados Unidos, es quien está asesorando, en exclusivo en Argentina, al proyecto Santa Sylvia SA, en la obtención del ícono "Viuda Negra". Se trata de un vino que se cosecha en forma particular, se fermenta y de inmediato va a barrica. Sale a los 3 años. Hobs se instaló a producir en Luján de Cuyo, y es dueño de "Viñas de Cobos".

Viuda Negra se viene elaborando desde el 2009 y cada cosecha está reposando en guarda para salir al mercado muy probablemente este año por primera vez.

Quiero cerrar la nota con lo que escribí también en enero de 2007: "también es sorprendente que las tintas de este lugar paradisíaco entre los cerros, también se cosechan en enero, algo que tampoco está escrito en ninguna página de libro y sin ningún profesional animado a vaticinar que sucediera. Suplemento Verde publicó en el 2003 en su edición del 25 de enero en su página 3 que Santa Sylvia había comenzado su cosecha el 16 de enero. Algo inédito en San Juan y el país. Esto era una importante novedad, porque nadie imaginaba que un Malbec, un Syrah, Merlot y Cabernet Sauvignon cosechado en ese tiempo podría, entregar un vino bueno, a lo sumo discreto. Y el argumento es que al tener menos días de su ciclo vegetativo, ya que por ejemplo un Malbec en Mendoza se cosecha desde marzo a abril, difícilmente se obtendría calidad. La sorpresa es que, pese a los planteos teóricos y prácticos, el vino elaborado con estas uvas fue reconocido en concursos nacionales e internacionales".