En esta apertura de lujo del Museo de Bellas Artes también se puede ver en la Sala 2 una exposición de alrededor de 20 xilopinturas del grabador y pintor Eduardo Iglesias Brikcles, quien falleció hace poco más de dos años. Su obra está poblada de obreros, héroes y heroínas de batallas olvidadas, seguramente un resultado de su compromiso social y político que arrastró durante décadas. La muestra que llegó a San Juan contó con la curaduría de la profesora Virginia Agote, y muestra claramente la idiosincrasia de este gran artista.
Iglesias Brickles nació Curuzú Cuatiá, Corrientes, en 1944, estudió en la Escuela Nacional de Artes Visuales Manuel Belgrano y en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón.
Alberto Petrina, investigador y critico de arte, dice de él que "el arte impar de Eduardo Iglesias Brickles alcanza cimas y profundidades que sólo le están reservadas a muy pocos, y es en tal sentido que puede y debe ser ubicado en el nivel de los mayores creadores argentinos contemporáneos. Grabador extraordinario, y no menos extraordinario pintor, su maestría en ambas disciplinas alcanza la más alta expresión en sus xilopinturas. Es en estos tacos de madera iluminada que la austeridad del dibujo, la potencia primaria del color y la filosa limpieza del corte se resumen en una nueva forma, logrando una sintética y poderosa fusión".
Una gran presentación que invita a ver la muestra que estará disponible hasta mediados de mayo en la provincia.
Hay que recordar que este autor también gozó de una amplia trayectoria en medios de comunicación nacionales como diseñador gráfico. Además contó con una fuerte influencia de la historieta que incluía a Dante Quinterno de Patoruzito y a Alberto Breccia de Vito Nervio.
"Todo ello se complementa con los vestigios expresionistas que se han señalado recurrentemente en su obra. En realidad, la indagación de nuestro artista se concentra en el tema del destino, al que el arte recurre raras veces por la inasible dificultad de su abordaje, pero que puede deslumbrarnos con una perspectiva que une a Eurípides con el más reciente Clint Eastwood", dice Petrina.
Una exposición cargada de sentido y compromiso social que merece ser vista.

