Lo construyeron en 1904 con una finalidad específica: bajar con facilidad las rocas mineralizadas desde el cordón montañoso de Famatina hasta la localidad de Chilecito, en un recorrido de 35 kilómetros. Se trata del antiguo cablecarril minero La Mejicana, que era usado por la mina del mismo nombre durante el siglo pasado, y que ahora, mediante la gestión del Gobierno riojano y entidades académicas, podría ser declarado como Patrimonio de la Humanidad por parte de la Unesco.
La estructura del cablecarril consta de 9 estaciones y el tendido de un cable aéreo de 35 kilómetros que se extiende en línea recta desde la primera estación, ubicada en la ciudad de Chilecito, hasta los socavones de la Mina La Mejicana, en el cordón del Famatina.
La Mina La Mejicana es una mina aurífera ubicada en el Cerro Famatina a 4.600 msnm (General Belgrano) a 34 km de la ciudad de Famatina en la provincia de La Rioja.
Para transportar la gran cantidad de mineral hacia Chilecito se construyó lo que para la época era una de las mayores obras de ingeniería del mundo, el cablecarril que fue terminado en 1905 y en la actualidad forma parte de los monumentos y lugares históricos de Argentina.
Hacia finales del siglo XIX Famatina se convirtió en uno de los distritos más importantes con producción de oro, plata, hierro, cobre y plomo.
El cablecarril construido por capitales ingleses y fue impulsado por Joaquín Víctor González trasportaba 12.000 t mensuales de mineral desde la mina a Chilecito , luego era llevado en tren a los puertos con destino a Europa.
Se componía de 8 tramos, unidos entre sí por 9 estaciones cada una de las cuales provee la tracción hacia el tramo siguiente mediante motores de vapor alimentados con leña, y un tramo adicional que conectaba la Estación II con la fundición de Santa Florentina. El tendido total incluyendo este tramo es de 35.128 metros.
La velocidad del cablecarril era de 2,5 m/s, contaba con 450 vagonetas separadas entre ellas por unos 112 metros, cada una con una carga de 500 kg y una capacidad de 0,3 m³. En algunos sitios la altura con respecto al suelo llegaba a 450 m.
Cada estación está enlazada a la siguiente mediante un cable de sostén y un cable de tracción, sostenidos por torres ubicadas a intervalos regulares. Al llegar a cada estación, la vagoneta se desenganchaba del cable de tracción y se acoplaba al de la estación siguiente. El cable de soporte es de 32 mm y el de tracción, de 23 mm, ambos de acero, con enganches de plomo entre los tramos de cable. En total, hay 262 torres que tienen una altura entre 1 y 50 metros; se utilizaron 140 km de cable de acero, con 100 km de reserva.
Además del transporte de carga a granel, también había vagonetas especiales para el transporte de agua, combustible, alimentos, materiales de construcción y demolición, y personas. También existía una vagoneta especial de engrase y barnizado de los cables que llevaba a una persona, un depósito de lubricante y una bomba manual que permitía realizar esa tarea a medida que se recorría cada tramo.
Para la construcción del cablecarril trabajaron alrededor de 1.600 personas y se utilizaron animales de carga como medio de transporte, en particular, asnos y mulas, en promedio 90 asnos para el transporte de alimentos y 600 mulas para transporte de materiales de construcción. La inauguración de los primeros tramos fue el 4 de julio de 1904 y la puesta en marcha el 1 de enero de 1905. El cablecarril terminó su actividad a fines de 1920. Fue puesto en marcha nuevamente entre las estaciones I y II con fines turísticos, pero la actividad fue rápidamente interrumpida luego de un accidente en el que dos personas perdieron la vida. Desde el año 2000 ha vuelto a funcionar entre esas estaciones a fines de mantenimiento.

