El Sol recobra fuerza. Algunas flores insisten en permanecer y los jardines se vuelven exuberantes, con sus variados verdes invadiendo todos los espacios. Es época de vacaciones. Es verano, el calor y el buen tiempo animan a pasar el día en el jardín disfrutando de todo lo que la naturaleza nos da. Es importante no olvidar los trabajos que el mismo demanda, ya que se trata de una estación muy tórrida. La mejor manera de poder tener un jardín de ensueño es realizando los cuidados oportunos en estos meses de verano.
Bellezas estivales
Herbáceas, anuales, perennes, bulbosas, gramíneas, son algunas de las especies que podemos conocer para ornamentar el jardín en verano. Estas pueden cultivarse en canteros, sectores de piletas, en la entrada de la casa, visten macetas, entre otras utilidades. Conocerlas es bueno ya que al pleno Sol estival es difícil que las flores perduren.
Muchas plantas persisten durante todo el verano y llegan con flores hasta el invierno.
Las flores otorgan ese regalo a la vista, el impacto de color, armonizan el lugar, y dan contraste al exceso de verde. A cualquier hora del día ellas se imponen con su nota de belleza, color y perfume.
El agua es fundamental
Riega abundantemente en esta época del año. Lo más conveniente es disponer de un sistema de riego automático. Regar a pleno Sol es un despilfarro por la evaporación. Riega en la horas más frescas, muy temprano por la mañana o a la noche. De vez en cuando refresca el follaje, no las flores. Las mangueras no se deben dejar al sol. El césped y las plantas expuestas al sol requieren riego casi diario. Se recomienda airear el suelo para favorecer la penetración del agua. Las Plantas anuales deben tener la tierra húmeda para lograr una buena floración. Cuidado con las macetas porque en esta época pierden agua con rapidez. Los árboles necesitan un riego profundo al menos una vez por semana. Programa el riego según las especies antes de salir de vacaciones. Recuerda que el exceso de agua tampoco es bueno. Asegúrate de regar adecuadamente lo recién plantado; son más vulnerables. Las plantas crasas o suculentas, las plantas subtropicales y palmeras requieren menos riego.
Abonado
Con un abono regular, se mantiene y estimula la actividad vegetativa y la floración de muchas especies que están en plena actividad. Las plantas en macetas y jardineras necesitan fertilizantes. A finales del verano se puede hacer una última fertilización general de la temporada al césped, árboles y plantas en general, con un fertilizante que ayuda a las especies a resistir mejor el invierno (los fertilizantes de primavera ayudan al crecimiento). El producto escogido deberá tener menos nitrógeno y más potasio. En cualquier caso, lo ideal es abonar un día no muy caluroso y recuerda que es fundamental realizar riegos profundos una vez colocado el fertilizante químico. Fertiliza el césped con triple 15, que tiene microelementos adicionales, estos son los adecuados en esta época del año, luego regar en profundidad.
Mantenimiento de canteros y cercos
Los cercos necesitan cortes de mantenimiento durante todo el verano, a veces crecen ramas en demasía y esto afea la estética del mismo. Igual ocurre con ciertas enredaderas que cumplen función de tapizantes. Retira las flores marchitas; así se alarga la floración. Corta los chupones, hijuelos y brotes laterales de los arbustos y de los rosales se reconocen por un crecimiento vertical. Limpia y despunta los arbustos que hayan perdido su forma al crecer. En las dalias y crisantemos se quitan algunos brotes florales para que los que queden se hagan más grandes. Elimina tallos y hojas secas para que las plantas crezcan con mayor vigor. Debes estar atento a las malas hierbas tanto de los canteros como en el césped, estas es mejor arrancarlas con la mano y de raíz.
El césped
Se riega más y más a menudo, no dejando nunca que se seque la tierra y procurando que el agua llegue bien a las raíces. Se puede hacer un abonado ligero de lenta liberación. Los cortes son semanales en las horas de menos calor. Si el tiempo es muy seco, dejarlo más largo de lo habitual; así resistirá mejor la sequía. Trata con fungicida las manchas amarillas o pardas que aparezcan en el césped si se sospecha de hongos. Así no se extenderán.
Cuidado con los bichos
Cuidado con las plagas que aparecen en esta época: pulgón, mosca blanca, cochinilla, arañuela, gusano minador, orugas, etc. Se controlan con insecticidas, sistémicos, regando o pulverizando las plantas. Planta Ruda o Artemisa entre medio de las plantas más sensibles al ataque de pulgones porque tienen efecto repelente. Cuidado con la araña roja, prolifera en verano por el ambiente seco y caluroso. Captura babosas y caracoles con trampas de cerveza o con cebos especiales. Aplica un fungicida de amplio espectro para prevenir hongos como Botritis, Oidio, Roya y Mildiu. La Negrilla o Fumagina aparece donde hay Pulgones, Cochinillas o Mosca blanca, ya que se asientan sobre la melaza que estos excretan. No realices tratamientos químicos en horas de calor. Pulveriza siempre sin viento y sin la presencia de otras personas o animales. Usa vestuario apropiado. Mantén los productos químicos fuera del alcance de los niños.
Multiplicación de plantas
En verano es buen momento para esquejar adelfas, geranios, fucsias y otras. Evita hacerlo con el calor fuerte. Realiza acodos en la base de los tallos de variedades de crecimiento bajo de retamas, azaleas caducifolias, magnolias y otras plantas arbustivas. A finales de verano siembra las especies bianuales que florecen en invierno y primavera.

