Quienes soñaban con que el Papa Francisco volviera a dar misas a la tierra que lo vio nacer, deberán seguir esperando. Al menos hasta el 2016, fecha en que está prevista su visita a la Argentina, una vez que pasen las elecciones presidenciales para evitar cualquier suspicacia política, tal como ya ha dado a entender la máxima autoridad de la Iglesia Católica.
De todos modos, habrá una gran oportunidad para verlo cerca y escuchar sus mensajes esperanzadores. Ya se ha anunciado su gira por Latinoamérica durante la segunda semana de julio próximo. Esta vez vendrá a Ecuador, Bolivia y Paraguay. Será su segundo desembarco como Sumo Pontífice en tierras latinoamericanas, luego de su encuentro multitudinario y fascinante con los jóvenes en Brasil durante el 2014. Por eso, todos aquellos que estén interesados en seguir paso a paso su visita ya pueden empezar a sacar cuentas y estudiar el calendario, porque hay al menos una agencia local que ha programado un viaje para tal ocasión (ver recuadro con el itinerario y los costos).
Según ha trascendido, en julio, el primer destino del Papa será Ecuador, donde permancerá dos días. Se están ultimando detalles para las convocatorias que tendrán como escenario el santuario de El Quinche y la mismísima capital, Quito, lugar elegido para rezar junto a estudiantes católicos y representantes de organizaciones sociales. Luego partirá a Bolivia (se cree que su punto de encuentro con los feligreses será Tarija, al sur de ese país, para encabezar el Quinto Congreso Eucarístico) y finalmente cerrará su viaje a América Latina en Paraguay, con varias misas y ceremonias litúrgicas programadas para 3 jornadas más.
Este no será su único acercamiento al continente. Es que en septiembre del 2015 llegará a Estados Unidos para participar del Encuentro Mundial de Familias en Philadelphia y presentarse en la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. Además tiene en agenda un recibimiento del presidente Barack Obama en la Casa Blanca y la canonización de Junipero Serra, un franciscano.
"El año próximo, si Dios quiere, quisiera hacer Chile, Argentina y Uruguay… Y Perú falta, pero no sabemos dónde ponerlo”, fue la respuesta que dio el Papa al ser consultado una vez más por su visita al país. Esta fue, de algún modo su promesa, durante una rueda de prensa de una hora de reloj a 10.000 metros de altura en el vuelo de regreso de Filipinas, en enero pasado.

