Luego de una temporada muy complicada por los bajos rendimientos obtenidos, debido a las duras inclemencias climáticas de heladas primaverales, vientos extremos, lluvias en plena cosecha y granizo en algunos emprendimientos, se organizan los productores y las conserveras para la nueva campaña. La entrada de una megaempresa mendocina que puede procesar unos 100 millones de kilos de frutos rojos mueve el avispero. Otras menores se ponen a tono. Se habla de pedidos de plantines, incorporación de guano, labranzas en seco de terrenos, adelantos para los agricultores e insumos de campaña en estos momentos. Ajeros, viñateros y otros, también están sumándose al tomate. El sector se moviliza.