Ganadería, vitivinicultura, pimentón del excelente pimiento producido en sus chacras, aromática, olivicultura y minería conforman la oferta productiva cada vez más potenciada y demandada por el turismo que llega a este solar en búsqueda de vivencias, arqueología, paleontología, historias y saberes de los pueblos originarios, entre otros atractivos.

Actualmente son claves del resurgir agroindustrial establecimientos ganaderos y emprendimientos agroindustriales de los vallistas habitualmente cubiertos por Suplemento Verde de DIARIO DE CUYO.

En función de estas noticias alumnos de la cátedra de Agronegocios de la licenciatura en Comercialización de la Universidad Católica de Cuyo, llegaron hasta el departamento del este sanjuanino, recorrieron nuevos y viejos emprendimientos y, encuesta mediante, desarrollaron un interesante análisis sobre su nuevo perfil emprendedor.

Agostina Bernal, Paola Campillay, Nicolás Colomé, Nahuel Luna, María Inés Paredes y Ana Paula Pintos conformaron el equipo de trabajo coordinado por los docentes Adrián Alonso y Selim Saleme.

El primero de los establecimientos productivos fue Dulces Mar Flor de Gabriela Guerra y su esposo Julio Díaz, compartieron su historia emprendedora, el agregado de valor a unos 30 mil kilos de frutas anuales en Astica, a donde las frutas, hortalizas y aromáticas muchas veces recorren kilómetros a lomo de mula o un burro para su industrialización.

Entre otros aspectos los alumnos destacaron en su informe la gran variedad de dulces de elaboración propia, su ubicación en un punto turístico, el apoyo de agricultores locales y de diferentes organismos del Estado municipal, provincial y nacional. Elogiaron además de su nueva imagen corporativa y las nuevas instalaciones sobre la Ruta 510.

Pimentón y vino

La siguiente escala fue en la oficina de producción del municipio, donde los estudiantes entrevistaron a los productores de ‘pimentón de pimiento’ e intercambiaron sus visiones y opiniones sobre este producto de excelente calidad en función de su extrema genuinidad.

Según explicaron los jóvenes investigadores, ‘comienzan en el departamento de Valle Fértil 15 productores, organizados en un grupo ‘AgroValle’ y cultivando pimiento para pimentón. La superficie cultivada en la última campaña no supera las 10 hectáreas diversificadas entre Astica, Colonia de los Valencianos, Balde de las Chilcas, y Villa de San Agustín’.

‘Todo este proyecto no podría haber sido desarrollado si no hubiera sido llevado a cabo en el marco de un proyecto interinstitucional de asistencia integral para los productores de instituciones como la AER del INTA, Prodear, el Gobierno provincial, el Procal y el municipio a cargo ahora de Oscar Ortiz, entre otras instituciones. El objetivo fundamental para estos 15 productores es volver a producir un cultivo con tradición en el departamento y tener la posibilidad de agregar valor al cultivo en origen para aumentar la rentabilidad del mismo’.

Entre las fortalezas comerciales del pimentón vallisto destacaron:

* Un buen precio, adecuado a la calidad y genuinidad del producto que se ofrece.

* Industrialización del producto en el lugar de origen.

* Realizan una producción prácticamente orgánica.

* Importante gama de productos fraccionados.

También visitaron la bodega artesanal de la familia Sánchez, ‘llamada Bodega Artesanal Finca Don Antonio’, donde elaboran los vinos bajo la marca Sabores Terrenales. Daniel Sánchez está a cargo de la dirección; su esposa a cargo de la gerencia de la empresa y finalmente dos empleados junto a su hijo, Matías Sánchez, que se encargan de la producción propiamente dicha.

Esta bodega recibe entre 2 y 6 mil visitantes anuales, en su mayor parte derivados de los más de 120 mil que recorren el Valle de La Luna o Ischigualasto.

’14 hectáreas de producción orgánica le permiten elaborar hasta 12.000 litros de vino, cantidad que estaría alcanzando con la extensión de una hectárea del cultivo de la vid aproximadamente. Sus clientes principales son los turistas. Los turistas son procedentes en su gran mayoría del centro del país, litoral y Buenos Aires. Además reciben visitas de turistas internacionales durante todo el año, pero el mayor tráfico de los mismos se ubica en el mes de enero; proveniente de Suiza y Alemania en su mayoría’.

Este impacto del turismo en la economía vallista fue el tema fundamental de la última escala del viaje: Ischigualsto. Allí su coordinador, el licenciado Emilio Fernández, fue el responsable de poner el broche de oro a la gira.