1991. Luego y sin ordenamiento, la ciudad se vuelve dispersa y difusa, fenómeno que atenta contra la esencia misma de la ciudad, es decir contra el contacto, regulación, intercambio y comunicación. 

 

Más allá de la sequía perfecta actual, la pobreza rondando el 50% de la población y las políticas macroeconómicas adversas a economías regionales como la nuestra; desde el año 2007 al 2022 se redujo un 55% la superficie hortícola provincial. De las históricas 11.000 hectáreas de huertas hoy quedan cerca de 5.000.

En el año 2020, un informe de Federación Agraria del Oeste, hoy presidida por Blanca Montenegro pero entonces por Jorge Suárez,  junto al IDS de la UCCuyo; alertó sobra la urgencia de potenciar la horticultura sanjuanina. 

Desde el INTA su responsable en San Juan, licenciada Mónica Ruiz consignó: "según los datos del Censo Nacional Agropecuario 2018 del INDEC, la superficie cultivada de hortalizas es de 4.273,8 hectáreas, que representa el 5,6% del total de superficie cultivada de la provincia. Los principales cultivos hortícolas son el tomate para industria y en fresco, la cebolla, el ajo, espárragos, zapallos tipo anco y calabazas, entre otros".

2020. La magnitud del fenómeno produce estrés ambiental, multiplica las distancias, implica un gasto extraordinario de energía. Todo ello hace pensar que asistimos a procesos que destruyen las ciudades por dilución.

"Hoy se estiman en unas 5.000 hectáreas las chacras con unas 2.800 de tomate, casi 1.000 de semillas hortícolas, otras 1.000 hectáreas de cebolla y unas 600 hectárea de una diversidad de más de 30 especies para el mercado local y nacional", agregó confirmando que el censo satelital del INTA el año pasado confirmó el dato, "El mapa de cultivos del año pasado también rondaba en 5.000 hectáreas".

Para complicar, esta semana con la devaluación acordada por Massa con el FMI y el adiós al dólar agro, sentenció a muchos pequeños chacareros. Desde Rawson Agraria, por ejemplo, Antonio de la Torre informó los costos de las 10 mil semillas para una hectárea de melón en $ 400 mil. Se necesitan, si es primicia, unos $557 mil pesos más entre mulching plástico, manta térmica, fertilizantes y sin contar demás agroquímicos.

 

FENÓMENO DE ESTUDIO

Los nuevos barrios dinamitaron el oasis productivo y desde un satélite San Juan hoy parece Ucrania. Una red de riego contaminada y abandonada por los municipios hacen el resto del trabajo sucio. 

Tal es este proceso añoso, que un grupo de geógrafos locales conducidos en un principio por la magister en geografía Mónica Escuela, investiga sobre las modificaciones en la socio-geografía urbana de San Juan, sistemáticamente, desde 1994 y en el ámbito de las Universidades Nacional y Católica de Cuyo.

Con rigor científico, se mide el crecimiento de la planta urbana del Área Gran San Juan (AGSJ) a expensas de la modificación del espacio agrícola de las áreas rurales circundantes. Se parte de adherir a los resultados de las investigaciones en problemas urbanos a nivel mundial, que especifican que las ciudades son más eficientes y cumplen su función de manera óptima, cuando alcanzan altas densidades y son heterogéneas en sus actividades.

Las investigaciones confirman un proceso de crecimiento urbano del Gran San Juan sin un patrón ordenado. La ciudad crece por el juego de dos grupos de actores:

  1. – La clase social de altos ingresos demanda grandes superficies por unidad habitacional, privilegia las zonas con alta calidad ambiental y se instala también en las zonas productivas.
  2. – Los migrantes urbanos de estratos sociales más bajos, que asumen dos modalidades: la ocupación espontánea en espacios de escasa calidad ambiental y la otra es la ocupación dirigida por el Estado a través de planes de vivienda social en zonas productivas de la periferia del oasis.

 

Esto proceso genera diversos problemas:

* En San Juan el suelo apto para el desarrollo de las actividades agrícolas es un bien muy escaso.
* El conjunto urbano llamado Gran San Juan se instala sobre el Oasis de Tulum, mayor espacio agrícola del territorio provincial en el que se concentra más del ochenta por ciento de la población.
* En el oasis se instala la mayor parte de la infraestructura para la producción agrícola: red de riego, bodegas, empacadoras y plantas agroindustriales.
* La expansión de la población hacia la periferia y los planes de vivienda ocasionaron y ocasionan la destrucción de suelo fértil con el consecuente deterioro económico de la población rural y deficiencia en la infraestructura el equipamiento y la administración por insuficiencia o sobre utilización. En las nuevas áreas de crecimiento, el proceso genera deterioro ambiental, desorden y anarquía.

Para la próxima gestión de gobierno se impone un programa integral para el recupero de las chacras urbanas y la soberanía alimentaria, contemplando un plan de ordenamiento territorial y la reconstrucción del oasis productivo.

 

LA VOZ DE UN INVESTIGADOR

MG. Gustavo Gallego – UCCuyo.

 

Sobre el ordenamiento territorial pedimos la opinión del responsable de Metodología de la Investigación y docente de la Facultad de Ciencias Económicas de la UCCuyo y especialista en el tema: 

"Es urgente que el Ordenamiento Territorial empiece a ser una política de estado, al margen del color político de quien conduzca el estado, no solo en torno al oasis de Tulúm-Ullúm-Zonda, -principal área agropecuaria de San Juan-, sino en toda la provincia, en función de preservar y potenciar la producción agropecuaria en cada uno de los oasis de la provincia. En este sentido podemos destacar que, el proceso de crecimiento y expansión urbana del área del gran san juan, se expande dentro de un oasis que depende de los aportes hídricos de un solo río, el San Juan, esto implica que las posibilidades de expansión del oasis son limitadas. 

Por cuestiones lógicas, siempre la ciudad ha avanzado sobre zonas cultivables desde su fundación, sin embargo, esto no ha sido un problema hasta hace un tiempo, donde ha habido un avance abrupto sobre los suelos cultivables. Sin embargo, no es solo la mancha urbana del Gran San Juan las que amenazan los suelos cultivables sobre el oasis. Estos son los casos de Albardón y Caucete, donde sus áreas urbanas principales han experimentado un considerable crecimiento. A esto también se puede mencionar el caso de Zonda, donde cada vez hay más casas quintas y barrios privados y menos parrales y viñas.

El impacto de la falta de planificación del territorio, particularmente en su principal oasis, ha llevado a la perdida de suelo cultivable en lo que se denominaba cinturón hortícola, en donde hay departamentos, en los que este tipo de prácticas ha desaparecido por completo, como en Chimbas y Rivadavia. Este fenómeno ha llevado a que muchas de las hortalizas que se producían en San Juan, tengan que traerse de otras provincias.

Frente a esta problemática, las principales universidades de las provincias, la UNSJ y la UCCuyo, han desarrollado programas y proyectos de investigación que abordan la temática y dan posibles soluciones. Sin embargo, los ámbitos académicos solo se limitan al estudio y si estos no son tenidos en cuenta por el estado, estas problemáticas planteadas no pueden ser solucionadas.

Nueva gestión

Sin dudas que, para la nueva gestión de gobierno, el ordenamiento territorial de la provincia debería estar como agenda estatal, donde en el corto plazo promueva la edificación en altura, no solo en función de la inversión inmobiliaria, sino también en el desarrollo de viviendas del Instituto Provincial de la Vivienda. Además, debe haber una política de promoción para la recuperación del sector hortícola de la provincia. Después a mediano y largo plazo se debe implementar una "Ley de Ordenamiento Territorial", que no solo se limite a las limitaciones parcelarias, sino que la misma debe orientar el curso de la actividad económica y social, de esta manera se desarrolle un desarrollo más armónico de la provincia. Mendoza, por ejemplo, tiene una ley en este sentido y sería bueno tomarlo como referencia para desarrollar.

Sin dudas que la agricultura en San Juan va a seguir vigente, pero la misma solo subsiste en función de que haya rentabilidad y en este sentido es que hay ciertos sectores que vienen creciendo, pero siempre vinculados a la exportación hacia mercados nacionales o internacionales. Es por esto que la agricultura no solo se debe pensar como un negocio, sino que debe pensarse como una oportunidad estratégica para el desarrollo integral de la provincia, por esta razón es que es importante pensar en la recuperación de la horticultura, para garantizar la soberanía alimentaria de la provincia, puesto sin soberanía alimentaria es imposible pensar en el desarrollo económico de un territorio. 

 

Hoy hay que reconstruir la soberanía alimentaria para las futuras generaciones de sanjuaninos.

 

CAMINAR EL TERRITORIO

En el año 2020, Federación Agraria del Oeste junto al IDS de la UCCuyo propusieron:

* Detener el deterioro en las áreas productivas y asegurar el futuro de la soberanía alimentaria de la provincia con el productor de agroalimentos u hortalizas de protagonista y no de espectador de las políticas públicas.
* Es importante generar sistemas de financiamiento, como los bancos rotatorios de riego en la Sociedad de Chacareros Temporarios o el de la Indicación Geográfica del Melón en Sarmiento que dieron buenos resultados.
* Consolidar programas de asistencia técnica integral: comercial, agronómica, gerencial y agronómica.
* Avanzar en un plan sistemático e integral de ordenamiento territorial hacia el 2050, junto a instituciones o entidades empresarias, vinculadas a la horticultura de San Juan, en su gestación y control de las acciones; que involucren a los espacios urbanos y rurales.
*Preservación definitiva de las áreas productivas y de los pequeños y medianos productores
*Optimización del equipamiento y la infraestructura y la mejora de la calidad de vida de los habitantes rurales
*Revalorización del suelo agrícola en serio y la jerarquización de las funciones urbanas
*Qué las políticas de saneamiento urbano y desarrollo territorial, sean el resultado de acciones acordadas y no el producto del libre juego del mercado o de decisiones político partidarias sin sustento adecuado.