Desde que el litio se convirtió en el “petróleo del futuro” para la industria internacional, las provincias de Salta, Jujuy y Catamarca sostienen una ambiciosa pulseada a nivel nacional para convertirse en la capital argentina del estratégico y energético mineral.

Las tres jurisdicciones mineras buscan ser el punto neurálgico del litio nacional: ya sea organizando seminarios e inaugurando rápidamente una planta para el procesamiento y producción de litio (Jujuy) o construyendo la planta más grande de producción de litio del mundo (Salta) o simplemente presentando un proyecto de ley en el Congreso de la Nación para constituirse como la capital nacional de dicho mineral (Catamarca). Lo traería una gran ventaja sobre las otras provincias a nivel nacional e internacional.

Las tres provincias argentinas buscan un lugar fundamental en el mapa del desarrollo del mineral que se ha transformado en el centro de interés de las principales industrias automotrices de Japón, Estados Unidos y Alemania, que con nombre propio o subsidiarias desembarcaron y siguen haciéndolo en la región norte del país. Principalmente para continuar desarrollando la industria de baterías de ion litio, que se espera movilice 74.500 millones de dólares para 2020, según proyecciones económicas.

La provincia de Catamarca recientemente presentó un proyecto de ley en el Congreso de la Nación con la intención de convertirse en la capital nacional del litio. El diputado nacional Daniel Yazbek (autor del proyecto) alegó que dicha confirmación para Catamarca “significaría un salto cualitativo en torno a todo lo que rodea al mineral y brindaría la posibilidad de que la provincia se convierta en un proveedor del valioso recurso y en un promotor estratégico de la industrialización, que permita construir una cadena de producción con mayor valor agregado y demanda de mano de obra calificada en la zona”. El diputado aduce en su argumento que Catamarca es la única provincia argentina que actualmente explota litio del gran Salar del Hombre Muerto.

El potencial en materia de litio por parte de la provincia de Salta es enorme. Y su estrategia para centrarse como la capital nacional del litio se basa en la reciente inauguración de la planta “más grande del mundo” para el procesamiento de carbonato de litio. La planta se ubica en el Salar del Rincón y posee 3.000 metros cuadrados. Se encuentra localizada en el límite fronterizo con Chile, a una altura de 3.900 metros sobre el nivel del mar, en el corazón de la Cordillera de los Andes. Esta mega estructura parece abrirle las puertas a Salta para ampliar el mercado internacional y solidificar su potencialidad en materia energética. Ya que en materia de exploración ha generado unos excelentes 200 mil metros de perforación (40 mil más que el año pasado) en un contexto nacional marcado por la falta de financiación. “Hoy operan en nuestro territorio unas 53 mineras, de las cuales 30 son extranjeras. El crecimiento de la actividad ya se sitúa en un 117 por ciento desde 2008. Y en los últimos dos años, en particular, la inversión alcanzó los 900 millones de pesos. Y mucho de esto tiene que ver con el aumento del interés internacional en el litio”, comentó Ricardo Salas, Secretario de Minería de Salta.

Para no quedarse atrás y disputar la capitanía en materia de litio dentro de Argentina, la provincia de Jujuy inauguró recientemente, y vía video conferencia con la presidenta Cristina Fernández, su nueva planta de procesamiento de litio. La estructura se construyó al pie del majestuoso cerro El Morado, en Purmamarca, en el inmenso Salar de Olaroz. Pero las intenciones de Jujuy para consolidarse como la jurisdicción central de litio en argentina abarcan también seminarios y capacitaciones permanentes dentro de dicho rubro para acaparar la atención internacional. En 2012, dicha provincia fue sede del seminario Perspectivas Regionales en el Desarrollo de Baterías de Litio Oxígeno, el cual dio continuidad al Simposio Internacional Desafíos en las Baterías de Litio Oxígeno. Un desafío general para buscar alternativas para dicho mineral.

Sea cual sea el destino del proyecto de ley presentado por Catamarca, tanto Jujuy como Salta poseen el potencial (incluso mayor) para convertirse en la capital nacional del litio. Todo esto se consolida con un gran aumento en materia de exploración, decisiones políticas de apoyo y la creación de puestos de trabajo en cada una de las tres provincias. La pulseada todavía no termina y el potencial de cada jurisdicción promete dar pelea a la hora de convertirse en el referente argentino para un mineral que comienza a convertirse en la fuente energética del futuro.