El vocablo Oportunidad proviene del latín ‘Opportunitas’ cuyo significado es ‘delante de un puerto’, y se utilizaba para referirse al momento de llegar al puerto a salvo después de haber pasado una larga travesía en el mar, es decir, al llegar al puerto se tenía la oportunidad. La oportunidad viene dada por un lapso de tiempo determinado, en el cual existe el chance de obtener algún beneficio en particular, es un momento o circunstancia que se caracteriza por ser conveniente o propicio para realizar una acción que resulta ser muy provechosa, ingiriendo el aspecto más positivo de esa situación y a la vez lograr mejorar en cualquier aspecto de la vida cumpliendo con los objetivos propuestos.

Las oportunidades no se buscan, porque no es cuestión de suerte y si vos creés que tenés que salir a encontrar la oportunidad vas a tener trabajos temporarios porque las oportunidades no son una cuestión de suerte, las oportunidades se construyen.

Cuando a una persona la ascienden en su lugar de trabajo no es por una cuestión de suerte, sino que esa persona fue construyendo para poder llegar a ese rol, cuando Alexander Fleming descubrió los efectos antibióticos de la penicilina, no lo encontró por un golpe de suerte, sino que trabajó como médico microbiólogo en el Departamento de Inoculaciones, dedicado a la mejora y fabricación de vacunas o inyecciones y sueros. O sea que uno se tiene que preparar para que cuando aparezca la oportunidad la podamos ver y capturar.

Por eso hay que prepararse y construir las oportunidades, porque si nos preparamos cuando llegue la oportunidad que estábamos esperando la vamos a multiplicar.

Tres principios para estar preparados frente a la oportunidad:

Hacerme buenas preguntas: significa despertar la curiosidad, cuando uno se arma una buena pregunta uno ‘crea’ un hueco en su mente entre lo que sé y lo que me gustaría saber. Yo me hago una pregunta que no sé cómo responderla, entonces armo una distancia entre lo que se y lo que me gustaría saber. Ese ‘hueco’ que se forma porque no sé, me genera angustia y malestar porque no soportamos no saber. Ahora cuando me formulo una pregunta y no sé cómo responderla, mi reacción es la motivación a la búsqueda de la respuesta para poder aprender. Se descubrió que las personas curiosas son más felices, viven más tiempo, aprenden más y tienen mejor memoria, porque se formula preguntas inteligentes para aprender. Muchas personas pierden un tiempo valioso preguntándose cosas sobre los demás en vez de hacerse buenas preguntas sobre los temas que no saben.

¿Por qué personas cómo Steve Jobs han logrado cosas impresionantes? Porque fueron tenaces en las preguntas que se hacían y generaban espacios de ‘huecos’ que los llevaba a realizar una investigación.

Durante años me hice una pregunta: ¿Por qué nos cuenta tanto aprender? ¿Por qué hay personas que siempre vuelven a equivocarse y no pueden aprender? Porque para aprender tenemos que decir: ¡No Se!…Una persona sabia siempre va a decir no sé, el mismo Sócrates decía: ‘Solo sé que no sé nada’, pero si uno dice saber constantemente no puede crecer ni prepararse.

En nuestra cultura no saber es motivo de risas o burlas, sin embargo las personas que más crecen son las que dicen que no saben y salen a buscar como aprender de ese tema.

2- Estirarme: significa ir un poco más allá, mejorar, la milla extra; nosotros leemos por minuto aproximadamente unas 600 palabras por minuto, pero hay personas que leen 1500 palabras por minuto y ¿por qué existe esa diferencia? Porque cuando aprendemos algo y más o menos lo manejamos llegamos a una meseta que se llama El Umbral Ok, quiere decir que nos estancamos en un punto en que nos beneficiamos de lo aprendido pero no adquirimos más aprendizaje, es una zona se confort en la que encontramos un equilibrio tácito entre el deseo por mejorar y el esfuerzo que esto requiere.

Y el estiramiento lo que hace es que salgas del montón, para que cuando llegue la oportunidad no encuentre a un mediocre.

3- Habla en positivo: Cada vez que te digan no, ¡vos deci sí! Cada vez que te digan que no se puede vos decí que lo vas a lograr, ¡cada vez que se cierre una puerta confía que se van a abrir muchas más! Vos siempre mantenete hablando victoria.

Cada día al levantarte repetí: soy próspero, soy victorioso, soy creativo, soy sabio, soy saludable, tengo energía, soy fuerte, tengo confianza, soy hermoso y estoy seguro de que todo lo que hoy haga me va a salir bien!…

Recorda: preguntar, estirarte y hablar en positivo. No te olvides que todo lo que verbalizamos lo invitamos a nuestra vida, por eso no importa la circunstancia que hoy estés atravesando, siempre tenés que hablar bien de vos, de tu casa, de tu familia, de tu salud y de tus sueños.