El experimentado profesional nos dijo "como es sabido, la sequía nos viene azotando desde hace tiempo y no sólo se limita a nivel local, sino también global. Cambio climático o ciclicidad, la verdad, es que ya sea una u otra la causa, nos debemos adaptar a eso".
Hay varios aspectos a tener en cuenta, mencionó que "en la naturaleza se han clasificado dos grandes grupos de especies, las ‘K’ estrategas y las ‘R’ estrategas; para ello, se tienen en cuenta su capacidad y velocidad para reproducirse, su longevidad y densidad poblacional, entre las más destacadas. Siendo las ‘R’ las que priorizan el crecimiento y reproducción rápida como medio de perpetuar su existencia en el tiempo, mientras que las ‘K’, la longevidad".

Además "si miramos los tipos de cultivos en nuestra zona, caemos en que la vid es una especie del tipo K y si miramos el entorno geográfico veremos que la vegetación autóctona de la zona es mayormente del mismo tipo".
Ante esto, el ingeniero destacó "¿Qué los llevó a sobrevivir en esta zona árida? Eso, es efectivamente la adaptación tanto de su parte aérea como de su parte radicular. A este nivel, podemos citar raíces extremadamente largas y/o abundantes capaces de explorar y captar la mayor cantidad de agua posible luego de un período de lluvia".
Explicó "es de suma importancia prestarles atención a los riegos deficientes, sumados al uso de agua subterránea (y de no tan buena calidad), ya que generan un estrés constante en el cultivo reduciendo su capacidad de crecimiento y producción".

Indicó "debemos imitar a la naturaleza, viendo las plantas nativas de la zona, y hacer hincapié en maximizar el crecimiento radical y así poder explorar la mayor superficie de suelo posible, con la idea de captar toda el agua disponible que tenga el perfil. Necesitamos raíces en cantidad y calidad, abundantes, nuevas, activas, que sean capaces de cumplir el objetivo citado sumado obviamente a mejorar el estado nutricional también".
En las fotos se puede entender bien en imágenes. Platero recalcó que en la mayoría de los parrales o espalderos, explorados a nivel raíz, cuando hacen una calicata, es recurrente ver no solamente escasez de raíces activas, sino también funcionales.

Hoy en día existen muchos productos que nos ayudan a recuperar el sistema radical de las plantas. Todo sirve, todo vale: guano animal en zanjas, restos de poda, restos de monte (sin semillas en lo posible), verdeos incorporados, abonos naturales compostados (pellet o similares sin pelletizar), soluciones de tipo orgánicas, químicas o mixtas, que dan excelentes resultados y la mayoría independiente de la forma de regar, a manto o presurizado.
Si bien funcionan en forma excelente, recomendó antes de realizar una inversión, hacer un análisis de exploración del perfil del suelo para ver su estado, composición, dureza, etc. a lo fines de determinar el insumo más adecuado para cada situación. El técnico debe saber evaluar no sólo esto, sino también el estado de las raíces en cuanto a su calidad y cantidad, y así definir labores culturales a realizar, productos a incorporar, como también la forma y el momento de aplicación según la disponibilidad y frecuencia de cada tipo de riego.

