Todavía no culmina este ciclo y los productores y firmas agropecuarias ya siguen planificando sus proyectos, aunque vapuleados por cierto por los bajos precios y el castigo del clima. Y esto se nota en la demanda que tienen para el ciclo 2009-2010 los viveros, que si bien no están a full como en otros mejores años, tienen pedidos mas que interesantes.

Con relación a la actividad de los viveros olivícolas, el empresario Santiago Álvarez Hagman propietario de la firma Olivid, destacó que "si bien sigue habiendo pedidos de plantas para las nuevas inversiones, se trata de un año más tranquilo que el año pasado".

Álvarez Hagman, pertenece a la Asociación de Viveros Olivícolas Argentinos -ASOVAR-, entidad que agrupa a unos 10 viveros olivícolas del país y de la cual participan empresas productoras de plantas de Catamarca, La Rioja, San Juan y Mendoza. Por nuestra provincia participan Ciasa y Olivid, teniendo una reunión mensual, rotando la cede por provincia y empresa.

Según comentó el empresario, se trata de un año más tranquilo en ventas, porque en realidad en el ámbito nacional se están cumpliendo con los compromisos de inversión cerrados a principios del año pasado. Pero según este viverista, en el país se habla de una reducción en la renovación de pedidos del orden del 40 %.

Para el empresario "se ha perdido en parte el entusiasmo que había por invertir en la olivicultura, en particular y el campo en general. Al no haber previsibilidad de los negocios agropecuarios, la gente invierte el dinero que antes iba al campo, en negocios inmobiliarios.

Se sabe que la Argentina ha transformado su mapa olivícola a partir del año 1992, con la ejecución de la ley de promoción agrícola y según datos consensuados por los empresarios adheridos a ASOVAR, el crecimiento promedio en la superficie cultivada con olivos en nuestro país durante los últimos años ha sido de unas 8.000 hectáreas por año. Considerando un promedio de densidad de plantación de 500 plantas por hectárea, entonces en nuestro país se comercializan unos 4 millones de plantas anuales.

Olivid

La empresa Olivid, ubicada en calle Mendoza entre 9 y 10 Pocito, es uno de los viveros más grandes del país, ampliando año tras año su capacidad de multiplicación de plantas de olivos donde se multiplican unas 13 variedades de olivo.

Consultado por el impacto de la inflación del último año consignó que "se ha perdido casi totalmente el margen de ganancia. Más aún para los viveros que trabajamos con protocolos de calidad en cuanto a desinfección de sustratos y certificación de ADN en plantas madres entre otros aspectos. Además la competencia desleal hace estragos".

CIASA

Durante la visita al vivero de la consultora CIASA, ubicada en calle Mendoza metros al sur de calle 5, Carlos Pasquet indicó que " en líneas generales nuestra empresa está creciendo en cuanto a producción y demanda de plantas. Acabamos de duplicar la superficie cubierta destinada a la multiplicación de olivos a fin de poder cumplir con la demanda.

Agregó que "desde octubre del año pasado a marzo de este año abastecimos un programa de implantación de unas 950 hectáreas.

El consultor destacó que "la inversión en olivo es de unos U$S 10.000 por hectárea, incluyendo el valor de la tierra".

Comentó que "la densidad de plantación promedio en nuestra provincia se estima en unas 700 plantas por hectárea. Por ejemplo para las variedades Arbequina, Arbozana y Coroneiki, el marco de plantación utilizado es intensivo de 2x 6 metros, lo que demanda unas 830 plantas por hectárea. En cambio para las variedades Picual, Changlot, Coratina y Barnea, el marco intensivo elegido generalmente es de 3x 6 metros, demandando 550 plantas por hectárea.

Consultado por las variedades más demandadas destacó que la Arbequina es líder con un 40 % del total de las plantas en aceiteras, mientras en conserveras la Manzanilla, con un 15 % del total de ambos propósitos.