Una docena de estudiantes de la Universidad de Iowa aceptaron recibir USD 900 por comer plátanos, pero parte de la porción que deberán comer será un poco más anaranjada porque provendrá de plátanos transgénicos.

Científicos de la Universidad de ese estado están avanzando en la investigación sobre una variedad genéticamente modificada de plátano y han llegado a la fase de pruebas en humanos. Para ello, han buscado a doce voluntarios para que se coman tres plátanos, uno de ellos transgénicos, y a continuación se sometan a controles médicos.

Según la normativa estadounidense, establecida por la FDA (Food and Drug Administration), la seguridad de los OGM se establece al demostrar que tienen unos niveles similares de nutrientes y de toxinas que los cultivos tradicionales.

La noticia no está libre de polémica debido a la oposición de algunos grupos al consumo de productos transgénicos. En este caso en concreto, algunos activistas enviaron una petición pidiendo que se detuviese el proyecto.

En el caso de los plátanos transgénicos que está probando la Universidad Estatal de Iowa, se trata de una variedad desarrollada por científicos de la Universidad Tecnológica de Queensland, en Australia, con financiación de la Fundación Bill y Melinda Gates. Lo que los científicos hicieron fue introducir en la ya conocida como Super Banana un gen de otra variedad que promueve la producción de beta-caroteno (de ahí el color anaranjado), un precursor de la vitamina A. La idea es que esta variedad pueda consumirse en lugares donde la dieta no favorece la ingesta suficiente de beta-carotenos, causando en la población una carencia de vitamina A y problemas de salud relacionados, especialmente con la vista.