"Observamos que los mercados son muy exigentes, hay mucha demanda en todas partes. El motivo es que la cosecha de ajo española se vio afectada por las lluvias, y también la cosecha china sufrió. Por lo tanto, el siguiente país proveedor es Argentina, ahora nos toca a nosotros. El proceso de curado del ajo tras la cosecha dura de 12 a 15 días, y para este proceso se necesita que haga buen tiempo", explica Mariano Ruggeri, propietario de Mendoza Exports, productora y exportadora de ajo radicada en Argentina. Según él, el fenómeno meteorológico de El Niño no influye. "Los productores redujeron la superficie plantada porque la temporada pasada los precios fueron más bajos. Hizo un tiempo muy bueno para nosotros durante el ciclo productivo".
En cuanto a cómo sobreviven a los efectos de la inflación y otras dificultades que se plantean en Argentina, Ruggeri comenta: "Nuestra macroeconomía está afectada, eso no es bueno. Pero las empresas de nuestro país están trabajando", concluyó.
