El tema de la sanidad vegetal y el futuro de la agricultura siempre fueron importantes. El agro, en cualquiera de sus producciones, tanto para vegetales en fresco como para agroindustrias y derivados, sin embargo a veces no ha dado la relevancia que impone lo que representa contar con una zona libre, de una equis plaga o enfermedad.
El caso mundial de la mosca de los frutos, denominada Ceratitis capitata, famosa por su voracidad y rápida forma de multiplicación, ha sido un caso que ha marcado a muchos países y zonas productoras. Y los perjuicios han sido terribles, principalmente en lo económico. Pero también en lo social y en otras áreas indirectas.
Quizás un sitio de producción de un vegetal tenga virtudes naturales, o condiciones predisponentes mejores que otro, para llegar a más cantidad ó más calidad de una fruta ú hortaliza, por poner un ejemplo; pero si eso no se consolida, no se afirma, con un status sanitario de libre de plagas, o tal enfermedad, no tiene sustento.
Como vimos en el SUPLEMENTO VERDE de la semana pasada, luego de la detección a campo del insecto Lobesia botrana en la vecina provincia de Mendoza, se tomó como prioridad este tema en cada una de las reuniones Comisión Mixta Fitosanitaria. Surgieron acciones coordinadas e inmediatas, en base a debate, entre los principales representantes de productores de San Juan, el INTA, Inase, Senasa, el Centro de Ingenieros Agrónomos y el Ministerio de Producción y Desarrollo Económico a través de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Agroindustria.
Hoy, pasando a otro sector, deseamos dar a conocer la enorme posibilidad de la explotación agronómica y comercial de la papa para semilla, en los altos valles cordilleranos. Departamentos como Calingasta e Iglesia, poseen las condiciones naturales óptimas de clima, suelo y agua, a las que se suman las experiencias tanto tradicionales de los productores como las algo más modernas de los profesionales de agro, como para poder llevar a buen destino los emprendimientos que cada temporada se desarrollan en esos bellísimos oasis alejados.
San Juan ha tenido grandes avances en los 10 últimos años en semillas hortícolas, tanto a nivel de productor privado, de mercado interno y externo, de cooperativas, de instalación de delegaciones regionales de Inase y Senasa en nuestra provincia, con el fortalecimiento del Instituto Semillero y la construcción de la Etapa I y II de Laboratorios de Semillas por parte del Prosap, este rubro se encamina a nuevos horizontes. La semilla de papa debe sumarse a este proyecto con potencia y presencia. Papa, tomate, cebolla, batata, zapallo, zanahoria, lechuga y ajo son el 65% del total nacional de verduras implantadas. Argentina logró en la campaña 2013 un total de 1.550.493 kilos de semillas hortícolas, lo que indica que es un rubro importante.
En la foto se puede ver un resultado de análisis de laboratorio realizado en la Facultad de Ciencias Agrarias de Mendoza, donde indica que el suelo de esa finca, ubicada en el departamento de Iglesia, tiene aptitud para hacer semillas de papa, dada la ausencia de las plagas Meloidogyne spp y Naccobbus aberrans. Esto es la base para lograr un cultivo sano y exitoso. En el suelo, hay un factor de sanidad importante. Si se suma que no hay pulgones, que son los insectos que transmiten los virus (temibles enemigos de la papa), podemos afirmar que hay un gran potencial. ¡A explotarlo!

