Conscientes de que la crisis económica afecta a todos, al menos tres emprendedores sanjuaninos decidieron por estos días reabrir como pueden sus negocios pero que las ganancias sean compartidas. ¿Cómo es esto? Lo que buscan a través de las ventas telefónicas y on line es no sólo ganar plata para poder sustentarse mínimamente, mantener al personal y pagar alquileres en estos momentos difíciles sino que además, ayudar a quienes lo están pasando peor aún. Y lo hacen con la complicidad de sus clientes. Es que en lugar de cobrar una diferencia que va entre los 60 y los 100 pesos por el envío de la mercadería, piden a cambio donaciones que llegarán a familias con necesidades alimentarias urgentes.

El pionero de esta iniciativa fue Federico Figueroa, un chef conocido como Fico, que hace apenas unos días lo implementó en su emprendimiento. Pero que a esta altura de las circunstancias ha conseguido varios kilos de alimentos no perecederos. Paralelamente Daiana Cordón, desconociendo el accionar del cocinero, ha hecho algo parecido, al igual que la gente de Chinga Tu Madre.

"Me encantaría que otros empresarios y comerciantes puedan ver que así como nosotros la pasamos mal, hay gente que la pasa peor. Que no tiene para comer", dice Figueroa y ofrece su experiencia a quien quiera copiarle.

Para que todos puedan comer

Fico Figueroa transcurría los primeros días del aislamiento social, obligatorio y preventivo devanándose los sesos por cómo llevar adelante varios proyectos que tenía a punto de concretar y a su vez, por cómo mantenerse ahora que sus trabajos de catering y del restó para un boliche estaban absolutamente suspendidos. Con su hermano Gastón, socio de siempre en sus emprendimientos gastronómicos, decidieron encarar una nueva iniciativa, Bocanada, un negocio de puertas cerradas que enviaría a domicilio pedidos de sushi y empanadas chinas -las especialidades del dúo que no sólo ha dejado un tendal de seguidores en Punta del Este, Portugal, y Málaga, sino que ha sido forjador de emprendimientos originales como el mítico Divina Gula y Lets Woks en la provincia- pachatas gourmets (con entraña o matambre de cerdo), pizzas con borde rellenos, woks (de mar, de verduras y hasta de cerdo picante para combinar con arroz o fideos), empanadas de camarón queso y menúes de tres pasos para los domingos. Estaba ultimando detalles con los dueños de Jufré Wine Bar, que le cedieron la cocina para poder desplegar su idea, cuando cayó en la cuenta de toda la gente que la estaba pasando mal y no tenía cómo alimentar a sus familias.

"Ya teníamos casi todo listo para empezar cuando leí en el diario que en Italia, la gente había empezado a dejar compras de alimentos pagadas en el supermercado para que la gente con menos recursos, la retirara. De inmediato se me ocurrió que nuestro delivery debía ser solidario", dice el chef que recién la semana pasada abrió al público el número de contacto de Bocanada (2645717940), que sólo funciona viernes, sábado y domingo, a partir de las 18.

Del pago de los repartidores -esto es el sueldo y el porcentaje de los envíos- se hacen cargo los hermanos, mientras que para el cliente este servicio es, de algún modo, gratuito. En realidad, lo que piden es la donación de alimentos no perecederos. Con tan sólo 3 días de trabajo, ya juntaron 35 kilos de comida, entre paquetes de azúcar, fideos, yerba y enlatados.

"Me encanta que la gente se haya prendido con la idea de "Quedate en casa, comé rico y ayudanos a ayudar". Lo han tomado muy bien. Es un aliciente en estos momentos difíciles vencido. Estamos buscando a quién llevárselo, así es que si hay alguien que lo necesita o algún merendero que no tiene alimentos, solo tiene que llamarnos’, asegura.

 

 

Comida y abrigos, algo fundamental

Por estos días, quien pida cualquier plato mexicano (desde quesadillas, tacos, burritos, enchiladas, chimichangas) o americano (ribs de cerdo o hamburguesas) o los sabores especiales que sólo preparan los feriados o domingos al mediodía (como bifes a la criolla, pollo al ajillo, pastelitos de langostinos, locro, ceviche, entre otros) se verán indefectiblemente involucrado en la campaña solidaria que han armado en Chinga Tu Madre. Es que cuando llegue el pedido podrá sumar un alimento no perecedero o en su defecto, pagar los 70 pesos correspondientes al delivery y con ese dinero se adquirirá la mercadería que finalmente será destinada a familias necesitadas de Iglesia y Calingasta.

La entusiasta iniciativa que encabezan los chef del lugar es el resultado de una conversación con la dueña de Jufré Bar, quien les transmitió el mecanismo que allí implementaban para recolectar donaciones. En Chinga tu Madre no sólo quisieron imitarlos sino que además sumaron otros tipos de donaciones. "En este momento es nuestro único ingreso económico, más que válido para pagar empleados, gastos del local e inclusive ayudar’, cuenta Sebastián Dávila, uno de los dueños (junto a Hugo De Bernardo y Ale Abecasis), quien cocina junto a Marta y Maxi. 

En este restó de comidas mexicanas y americanas que lleva más de 9 años de vigencia -y que abre de jueves a sábado a las 20 y los domingos al mediodía en Avenida Libertador aunque los pedidos solo los toman al 4-267267 y al 2645647849- también reciben ropa de abrigo y mantas y frazadas. El único requisito que piden es que sea entregado en doble bolsa y permitir que la persona que hace el delivery desinfecte el paquete con una solución con alcohol, para mantener las medidas de seguridad implementadas por el Covid-19.

Que donar alimentos se ponga de moda

Cuando Daiana Cordón debió cerrar las puertas de Sarabi, su negocio de ropa femenina ubicado en avenida Córdoba 292 este (casi esquina Rioja), pensó que vender por redes sociales y enviar por delivery era casi una utopía. Claro que al cabo de la primera etapa de cuarentena se dio cuenta que era la única opción. Decidió hacer un "click’ y apostar todas las fichas a Instagram, una red ideal para mostrar buenas fotos, catálogos y propuestas. 

Esta nueva etapa no llegó sola. Por el contrario, encontró el primer eslabón para iniciar una cadena de favores. También en las redes, vio que Florencia Sarmiento de la Cámara Junior de San Juan solicitaba alimentos para llevar a diferentes comedores y merenderos. "Le llame y le pregunté que si yo pedía un alimento no perecedero a quienes me compraran por delivery si se los podía entregar porque yo no sabía cómo hacerlo. De inmediato aceptó y actualmente los entrega a la agrupación "Acción solidaria". Ellos saben bien a donde llevar la ayuda. La primera semana no me imaginé que iba a juntar tanto y ya tengo más para entregar, todo suma. Estoy muy agradecida".

Además, la semilla prendió en otros sitios porque esta semana la llamó el dueño de otro negocio de ropa para hombres para consultarle como es la metodología y sumarse a la movida solidaria.

En este corto tiempo las ventas por delivery están funcionando bien dentro de Capital, Santa Lucía, Chimbas y Rivadavia. Todo es muy simple: publica las prendas y los zapatos en su Instagram @Sarabi, las interesadas pasan talles y medidas, una vez comprobado estos detalles, la mercadería está lista salir (con la ayuda de su papá que oficia de delivery). 

Lentejas, polenta, leche en polvo, son los artículos que más recibe Daiana en esta cadena de favores para poder sobrevivir y ayudar a los que más necesitan. 

También se la puede contactar a través de whatsapp al 264 451 0767.