Una gran experiencia en la producción de olivos, en la faz de montes a campo como asimismo en la parte industrial, con un enorme tiempo invertido en las distintas provincias argentinas especializadas en esta actividad, más los viajes por numerosos países del extranjero que incluyen España, Egipto, Grecia, Australia, Estados Unidos y otros, la gastronomía ligada a la aceituna, el arte mismo, incluyendo la música, la pintura y hasta el espectáculo integral, todo está vinculado a este megaproyecto que La Salmuera está llevando adelante en San Juan.

Si, y en plena etapa de crisis. Con un dólar bajo, con escasa mano de obra especializada, con alta inflación, con problemas para conseguir insumos importados y hasta con una serie de 5 para 6 años de sequía que influyen en el ánimo de todos los argentinos.

Más destacable si se trata de una pyme que no integra el grupo de las beneficiadas durente mucho tiempo por los diferimientos impositivos.

Sin dudas que Tomás Masanés Autard, ingeniero agronómo de profesión, joven e inquieto sanjuanino recibido en la Universidad Nacional de Córdoba es un creativo por naturaleza. Quienes lo conocen saben que es muy emprendedor, y que ha pasado por diferentes proyectos en su corta vida.

Suplemento Verde estuvo esta semana en Costa Canal y 7, zona Oeste de Pocito, donde camiones entraban y salían en plena etapa de elaboración de aceitunas en conserva. Y los que salían lo hacían con destino final Estados Unidos, con quien MAT, la empresa madre, tiene los vínculos económicos más directos.

Haciendo un poco de historia olivícola, hoy, en un establecimiento agroindustrial que perteneció al grupo Pujol y luego pasó a manos de la familia Chediak, La Salmuera está avanzando en su gran proyecto mixto. Y decimos complejo, porque además de elaborar aceitunas para conserva y distintos aceites para numerosos clientes, mayoritariamente del extranjero, allí se puede asistir a eventos en sus jardines y en sus nuevas construcciones modelo. Ya hubo casamientos y otros eventos sociales, pero quizás lo atractivo además de esto, es que están en la lista de actividades desde exposiciones de arte, desde pintura, escultura y fotografía, hasta mini conciertos y giras específicas para visitantes, tanto de turismo nacional como extranjero.

Todo lo antiguo se ha mejorado rotundamente, se ha mantenido la estructura y se ha cambiado de manera estilística correcta la paleta de colores, y el manejo de los jardines es elogiable. A su vez, la parte nueva consta de una arquitectura sumamente moderna, por ejemplo con pisos de parquet y techos livianos con estructuras de columnas metálicas.

En lo referente al rubro técnico, en este momento están recibiendo aceitunas de Catamarca, para la obtención de conservas, que inmediatamente elaboradas, se envían hacia Estados Unidos. En mayo comenzarán a recibir las variedades aptas para la elaboración de aceites. En los talleres se están acondicionando las líneas y hay una actividad incesante de operarios y movilidades.

Tomás Masanés Autard dijo que poseen una vista única, y hay mezcla de arquitectura colonial y andaluza, dando un toque distinto y cultural. Luego de viajes por Egipto y el Viejo Continente, expresó que pensó en armar un lugar para vincular la elaboración de derivados de la aceituna, que la gente vea el proceso productivo, y conectarlo al arte de distintas maneras.

Realmente atractivas las instalaciones, y de noche iluminadas por la gran red de leds, esta verdadera boutique de la oliva, viene a exhibir sus producciones y ligarlas al arte y al turismo.