Mucho se habla del HIV, inclusive de la sífilis, como los ‘cucos” entre las enfermedades de transmisión sexual y de riesgo para los más jóvenes. Sin embargo, en San Juan, la problemática lleva otro nombre. Es el HPV, sigla que traducida del inglés significa Virus del Papiloma Humano, la patología que más afecta a las adolescentes sanjuaninas y ya que su contagio se circunscribe a las relaciones sexuales sin preservativos, por ende también tiene como víctimas a los varones.

A tal punto llega su incidencia que lejos de asustarse, la doctora Marta Bustos de Torcibia, ginecóloga infanto-juvenil que está al frente de la Sección Adolescencia en el Hospital Rawson, la califica como ‘el gran desafío de este siglo para San Juan. En la provincia tenemos algunas alertas respecto a los jóvenes que nos desvelan a los médicos: el virus del HPV, que es una enfermedad silenciosa, y después siguen el embarazo adolescente, la obesidad y asociados a todos ellos, el consumo de alcohol y drogas”, explica.

El Virus del Papiloma Humano es una infección que se puede presentar de forma benigna o maligna. ‘En el primero de los casos, la forma más común, aparecen condilomas que son verrugas genitales, pero que también pueden aparecer en el ano o la boca. Generalmente se hace un tratamiento con aplicaciones, con electrocoagulación, algo que es sencillo y que no es doloroso. Inclusive si esa niña no tuviese tratamiento, al cabo de un tiempo, le van a desaparecer esos síntomas y ella va a creer que está curada. Pero no es así, el virus sigue latente y puede volver a aparecer. Si, en cambio, estamos ante un virus del HPV de la rama maligna, significa que esta persona puede ser propensa, en el término de 10 años, de estar en riesgo de tener un cáncer de cuello uterino, entre otras complicaciones. Por eso la prevención es fundamental. Es una enfermedad que va dejando marcas, siempre”, detalla la doctora Bustos de Torcibia.

Es más la médica es clara al esclarecer que en ambos casos -en la forma benigna o maligna- por ser la vía de contagio la sexual, el riesgo pasa por transmitírselo a la pareja, si es que no toman medidas de protección. ‘Los varones pueden llegar a tener condilomas en el pene, algo que los asusta mucho porque para el varón el miembro masculino es muy significativo. Si es benigno, no hay mayores problemas. En cambio, si es maligno puede llegar a desarrollar cáncer de pene. El tratamiento es el mismo que con las chicas”, agrega.

La profesional sanjuanina prefiere no dar a conocer los números que maneja en su servicio acerca de las personas afectadas por la forma maligna del HPV ya que considera que no está completo ni abarca a toda la población. Pero sí en cambio se conocen las cifras que ponen en alerta a todo el país: en Argentina mueren cerca de 3.000 por año por cáncer de cuello de útero causado por el Virus del Papiloma Humano.

‘Hay un conocimiento general de la enfermedad y también está disponible la vacuna en forma gratuita para las niñas de 11 años. Pero no es suficiente. Las adolescentes deben tomar conciencia de que es fundamental el uso del preservativo. Lo grave es que falta educación sexual para que entiendan que no deben olvidar de usar preservativos, cosa que sucede generalmente cuando se lleva una vida sexual bajo los efectos de un estado alcohólico o de drogadicción. El ideal sería reforzar la educación sexual en los más jóvenes y aplicar la vacuna a toda la población femenina, tenga la edad que tenga, ya que el fármaco tiene el mismo efecto, más allá de lo recomendado por las políticas de salud vigente. Vacuna y preservativo son las únicas vías para prevenir la enfermedad”, propone la médica.