Activa, frontal, confiable, optimista por naturaleza y muy responsable con su trabajo. Así es Cristina Zimmermann, consultora externa de responsabilidad social empresaria, quien trabaja al servicio de la industria minera de la provincia desde hace ya ocho años. Su labor no es sencilla, pero a su entender resulta muy gratificante. Está encargada de proveer servicios de consultoría externa a empresas en materia de Responsabilidad Social Empresaria, Relaciones Comunitarias y Comunicación (externa e interna). Esta dinámica mujer no sólo vive para su trabajo, tiene una gran cantidad de actividades que complementan su día. Es arquera de hockey sobre patines, el deporte sanjuanino por excelencia a nivel mundial. “Hace tres años comencé a jugar al hockey, era defensora. Pero nos invitaron a un torneo y no teníamos arquera, asique comencé un entrenamiento exhaustivo y ahora soy la guardameta de mi equipo: las mami hockey del Club Barrio Rivadavia”, comentó Cristina.
Con el título de Fruticultor Enólogo obtenido en la Escuela de Fruticultura y Enología de la Nación (en San Juan) hace 24 años, comenzó a trabajar relacionada a la minería en la producción de una transmisión radial minera. “El programa se llamaba Mineros en Marcha y salía por radio La Voz, al poco tiempo de empezar (2004) tomé a mi cargo el programa y comencé a conducirlo. Desde ahí comencé a perfeccionarme en materia minera realizando muchos cursos y capacitaciones. Siempre relacionados a las comunidades, a las políticas de responsabilidad social empresaria, un área que me apasiona y en la que hay muchos desafíos”, comentó Cristina.
Y agregó: “Más allá de que hace cinco años estoy vinculada al sector minero desde el interior de las empresas, soy bastante inquieta y siempre me gusto ganar mi propio dinero. Poder disponer de él como quisiera. De niña negociaba con mis padres para ver cuánto me pagaban por limpiar la vereda o por cortar el pasto”.
Para esta guardavallas de la minería social, la comunicación está directamente relacionada con las actividades sociales de la empresa, por eso confiesa haberse involucrado simultáneamente en ambas áreas: Comunicaciones y Relaciones Comunitarias.
Cuando Cristina Zimmermann habla de sus labores, su voz deja ver la gran pasión y seriedad que pone en sus tareas. Ella confiesa que lo que más le gusta de su trabajo es el vincularse con la gente, el dinamismo y el desafío que le propone el día a día para lograr sus objetivos. “Lo que quizás menos me gusta de mi trabajo es la exigencia que se tiene en relación a la comunicación minera, cosa que no ocurre con otras industrias”, expresó Cristina.
Como la mayoría de las personas que trabajan en el interior de la industria minera el binomio trabajo-familia suele dificultarse. “Trato de estar para el trabajo y para la familia, a veces, el trabajo insume más. Más que nada porque me siento responsable de la parte comunitaria y hay que dar el ejemplo. Pero por suerte mi hija Ana Paula y mi pareja me apoyan constantemente”, concluyó.

