La empresa minera Barrick, la Municipalidad de Jáchal y la unión vecinal de la localidad de Gran China inauguraron un centro informático en este último lugar del Norte sanjuanino, iniciativa que favorecerá la formación de los chicos del lugar, impulsará la calidad de la educación de los vecinos y mejorará sustancialmente la gestión de la unión vecinal, ente que cumple una importante labor de socialización e interacción para los habitantes del lugar.

Como parte de las acciones y programas para favorecer el desarrollo sustentable, Barrick donó cinco computadoras nuevas y materiales para la reparación del techo de la sede de la instalación, que estaba notablemente deteriorado. Además, se comprometió a solventar cursos gratuitos de informática para los lugareños, el primero de los cuales, dirigido a 40 niños y jóvenes de entre 10 y 30 años, empezó a ser dictado hace pocos días. “Esto demuestra cómo instituciones privadas, organismos estatales y una institución sin fines de lucro pueden lograr mediante sus esfuerzos unidos cosas muy lindas”, dijo Miguel Greco, superintendente de desarrollo sustentable de Barrick.

La iniciativa comenzó a tomar forma hace casi dos años, cuando Barrick recibió, desde la unión vecinal, un pedido de donación de una computadora que le permitiera llevar una gestión informatizada de la institución. La empresa accedió a la solicitud, a la que agregó un curso de computación para uno de los miembros de la comisión directiva.

La elegida para recibir la capacitación fue la secretaria de la institución, Daniela Mallea, una vecina con gran empuje y vocación por el trabajo social en su comunidad. “El curso fue muy bueno, aprendí mucho. Se me ocurrió ofrecer mis tiempos libres para transmitirles esos conocimientos a los chicos de Gran China, que no tenían, hasta entonces, la posibilidad de acceder a capacitación. Barrick nos propuso instalar el centro informático en la unión vecinal y aportar cursos para toda la comunidad. Para nosotros fue un logro soñado que ni siquiera se nos había pasado por la mente. Al poco tiempo nos entregaron cuatro computadoras nuevas, que se sumaron a la primera”, comentó Mallea.

Para la puesta en marcha del centro informático era fundamental el acondicionamiento edilicio de la sede, donde funciona, además, una sala de primeros auxilios. “El lugar se venía abajo, estaba en ruinas”, recordó Gustavo Bravo, presidente de la unión vecinal de Gran China. Y siguió: “El techo estaba muy deteriorado, tenía los palos rotos y estaba lleno de goteras. No teníamos absolutamente nada; por si fuera poco, padecimos situaciones muy dramáticas por los temporales y las crecientes. Con la organización de eventos sociales y de beneficencia fuimos consiguiendo algunas cositas, hasta que llegamos a Barrick, para ver si nos aportaba nylon para arreglar el techo con el agregado de barro. La empresa nos terminó donando, dentro de sus programas de desarrollo sustentable, membrana asfáltica para todo el edificio. Eso, sumado al aporte del municipio en otros materiales y mano de obra, nos permitió dejar impecable la sede”.

“Nosotros somos los agradecidos por poder participar en este emprendimiento. Daniela Mallea nos comentó su iniciativa hace un tiempo y nos pusimos a pensar cómo hacer realidad ese sueño. Surgió la idea de instalar un centro informático y poner capacitadores a disposición de la comunidad, ya que la educación es uno de los pilares de nuestra concepción de desarrollo sustentable. Como ya veníamos realizando en otras localidades como Niquivil y Villa Mercedes, esto tiene por objetivo que estos chicos tengan las mismas oportunidades de otros niños que viven en otros lugares”, agregó Greco.
(Informe: Barrick)