Justo Castro nació en Salta el 17 de octubre de 1837 y fue hijo de un militar que estuvo bajo las órdenes de Rondeau, Belgrano y Güemes. En 1856, con un pequeño capital, se dedicó al comercio de mulas con Bolivia y operó en mercados de Potosí, Cochabamba y La Paz. En 1862 viene a San Juan para comprar mulas y se vinculó con Sarmiento. Su negocio de venta de mulas y burros se incrementó no sólo con Bolivia sino que se extendió a Chile, con lo que puede considerárselo dentro de la categoría de comerciante-no productor, viajando con sus mercancías por diversos circuitos.

Sin abandonar esta actividad, y tal vez pensando que la pronta llegada del ferrocarril terminaría con el negocio ganadero y había que buscar nuevo rubro, comienza a cultivar trigo en San Juan e instala en Caucete una gran casa comercio (almacén de ramos generales) y un molino harinero con la compra de la primera maquina a vapor que trajo desde Rosario con bueyes. Por aquellos años habían muy pocos viñateros y todo se cultivada en viña baja, siendo las principales Moscatel para aguardientes y pasas, Ferral para uva de mesa, y criollas y Mollar para vinos que se consumían en las casas, nada comercial.

Castro tiene muy buena relación con René Lefebre, un sabio francés contratado por Chile quien lo estimula a que ingrese al negocio de producción de uvas y vinos. El salteño además tenía relación con Michel Pouget, agrónomo francés, director de la Quinta Agronómica de Mendoza.

Viñedos y cepas francesas

En 1876 inicia la plantación de viñedos con cepas francesas directamente introducidas de Burdeos, traídas y recomendadas por Pouget. Según Rodolfo Richard-Jorba en su libro ‘La región Vitivinícola Argentina’ explica que fueron 500 cepas Malbec que pronto se expandirían y, en 1882, produjo las primeras 1.500 bordelesas de vino (unos 3.000 hectolitros) llegando a 7.000 en 1886, año en que disponía de 250 mil cepas implantadas metódicamente en rectas paralelas y equidistantes y divididas en cuarteles, separadas por anchos callejones. El cultivo vitícola y la bodega se completaron con el desarrollo de la etapa comercial, que convertiría muy tempranamente a Castro en un bodeguero integrado con sucursales y fraccionadoras (casa consignatarias) localizadas en Buenos Aires y la Plata. La firma era Castro Hnos. Sus hermanos lo hacían trabajando la viña en San Juan y él vivía en Buenos Aires.

En una destacada innovación de la época contrató en 1887 a un enólogo austríaco para que dirigiera la bodega. La viña tenía 52 hectáreas con una densidad de 4.800 plantas por hectárea, esto indica que era un viñedo moderno preparado para la producción en gran escala. Dos años más tarde Castro se asoció con el italiano conde de Médici, el catalán Luís Castells y el salteño Francisco Uriburu, quien era hermano del presidente José Evaristo Uriburu. Simultáneamente llegaron desde Chile dos vagones cargados con sarmientos destinados a ampliar sus plantaciones. Introdujo las cepas de Cabernet, Pinot, Chateorouge y Semillón para vino champagne. Por esa época hizo llevar cepas francesas a Cafayate, Salta.

Bodega modelo en San Juan

Al finalizar el siglo esta bodega era la mas moderna de San Juan y una de las mejores equipadas del país. Poco años más tarde, Uriburu era el único propietario, con 250 hectáreas de viñedos divididas en tres secciones denominadas ‘Castro’, ‘Castells’ y ‘Uriburu’, las cuales se subdividían en cuarteles de 2 hectáreas cada uno. Sólo una pequeña parte de la viña inicial del fundador era conducida con técnicas de tradición colonial de cabeza pero el resto espalderos. La sección ‘Castro’ mezclaba sistemas tradicionales y modernos de conducción de viña. Sin duda Justo Castro fue uno de los promotores de la moderna vitivinicultura nacional, junto a Emilio Civit, Eusebio Blanco y Tiburcio Benegas con viñedos en Mendoza. Ellos querían reproducir el modelo francés, con la producción de vinos con tipos y calidades similares.

En 1885 por los contactos con Sarmiento proveía de vinos a toda la Armada Nacional. Hizo traer de Europa al catador francés José Gavaldadt, al italiano Paulansani y al austríaco Paúl Wench a su bodega. Bajo la supervisión del doctor Wench fabrica enocianina (materia colorante) y trata de hibridar variedades de vid. Instaló un dinamo para dar luz eléctrica cuando nadie la tenía. Fue también un gran benefactor de Caucete.

Castro tuvo una participación política importante por lo que él significaba. Así fue elegido en 1893 vicegobernador y Domingo Morón gobernador. En 1895 se ocupa de la gobernación por ser elegido senador Morón. Termina su mandato enfermo y muere en San Juan el 13 de octubre de 1900. Su obra fue resumida por Luis Castro Bustos en 1939 en su libro ‘Justo Castro, gobernador de San Juan y su influencia en el desarrollo de la industria vitivinícola del país’.

Muy pocos lo recordaban como pionero en la vitivinicultura nacional, sí a otros ilustres hombres extranjeros, pero ello fue a posterior a Castro. Vaya nuestro reconocimiento.