Una de las mayores preocupaciones de las mujeres cuando han tenido un bebé es recuperar la figura que se tenía antes del embarazo, o mejorarla si es posible.

Aunque no se haya aumentado demasiado durante la gestación, el cuerpo cambia y se redondea y comienza a aparecer piel suelta y curvas donde antes no las había. Para lograr trasformarse en una "mamá modelo" es indispensable combinar una dieta saludable, ejercicio y algunos cuidados básicos.

Es importante tener en cuenta que los cambios no se lograrán en un día, esto significa que no hay que exigirse más de la cuenta. Antes de comenzar la gimnasia post parto hay que consultar al especialista, para determinar si es el momento oportuno. Generalmente, el cuerpo está en condiciones de ejercitarse suavemente al finalizar la cuarentena si el parto ha sido normal, en el caso de las cesáreas se deberá esperar 3 meses aproximadamente.

Si se tuvo un parto vaginal de lo primero que hay que ocuparse es de la parte baja de la pelvis, que es la que permitió empujar el bebé hacia abajo. La tonificación de esta zona es vital, para evitar padecer incontinencia urinaria en el futuro. La gimnasia para esta parte del cuerpo consiste en concentrarse para contraer, apretar y subir la zona anal, vaginal y uretral, durante 5 a 10 segundos. Esto se hace fácilmente imaginando que se intenta retener la orina y el flujo menstrual. Puede hacerse de pie separando un poco las piernas, apoyada en una pared, reclinada con las manos apoyadas en una mesa, sentada, acostada boca arriba con las piernas flexionadas o recostada de lado con las piernas flexionadas. Es importante realizar estos ejercicios en 2 partes: una lenta y pausada (debe repetirse 3 a 5 veces) y otra rápida (10 a 20 veces) y luego alternar los tiempos. Recordar que no hay que contraer los glúteos, los muslos ni las abdominales.

Para que el músculo pélvico se vea más firme hay que comenzar a trabajar de la siguiente manera:

-Abdomen: Cuando el médico dé el visto bueno para iniciar las sesiones de abdominales hay que empezar con una rutina diaria de 15 minutos por día, de abdominales rectas y oblicuas para trabajar la cintura y el frente. Efectuar 6 a 8 repeticiones e ir aumentándolas de a poco. Aproximadamente en un mes el vientre comienza a verse más tenso y tonificado.

-Pectorales: La glándula mamaria no puede ejercitarse pero sí los músculos que la sostienen. Los movimientos permiten prevenir la caída del busto y mantenerlo más alto y en su lugar. Para realizar los ejercicios se necesita una colchoneta. Uno de los trabajos consiste en ponerse en posición de banco (con las rodillas y las manos apoyadas en la colchoneta), cruzar los pies, contrayendo el abdomen. Flexionar los brazos, con los codos hacia afuera y bajar procurando que el pecho llegue lo más abajo que sea posible. Hacer 3 series de 10 repeticiones, 3 veces por semana.

El otro ejercicio se lleva a cabo con 2 mancuernas o 2 botellas de plástico de 1 litro, llenas de arroz. Tomar las botellas por el centro, acostarse boca arriba y estirar los brazos perpendiculares al cuerpo a la altura de los hombros, luego llevarlos hacia el frente. Bajar los brazos hasta que los nudillos toquen el suelo. Realizar 3 series de 8 repeticiones, descansando unos segundos entre una y otra. Si se está dando de mamar se debe tomar mucha agua, mediante sorbos, durante el ejercicio y al terminarlos.