En épocas de crisis nos acordamos de lo que hicimos mal, o lo que es peor, de lo que no hicimos nunca y esto parece pasar en la olivicultura local.

Parece faltar un pensamiento estratégico que plantee una visión de futuro y objetivos comunes cuantificables entre los actores locales y en una campaña pobre en todo sentido como la actual, nadie quiere hablar del tema.

San Juan creció de una manera abrumadora hasta ahora en superficie plantada con olivos y todo parece indicar, más allá de las empresas que abandonen sus olivares en esta campaña, que lo seguirá haciendo para superar las 23.000 hectáreas estimadas actuales.

Faltan industrias

Actualmente suman unas 16 las fábricas de aceite de oliva local y unas 20 las elaboradoras de aceituna en conserva y con ello, las salidas de olivas sin elaborar pasaron en los últimos años de un promedio 7.500 a 22.500 toneladas. Es decir, se triplicó el envío de aceitunas sanjuaninas a industrias olivícolas de La Rioja, Catamarca y Mendoza, según el anuario frutihortícola elaborado por la Cámara de Productores de Frutas y Hortalizas de San Juan.

La llave comercial de los mercados parece estar mejor diseñada por otras provincia que le agregan valor a la materia prima en su tierra.

Falta una política pública clara para el sector que permita desarrollar nuevas inversiones industriales y una mejor comercialización de nuestra oferta exportable diversificando oferta exportable, mercados y número de oferentes.

La cosecha

La cosecha de aceituna para conserva acaba de iniciarse para la campaña olivícola 2009 y ya fue calificada como "pobre" en rindes de olivas por hectárea.

La merma en volúmenes está vinculado al "vecerismo" para abajo de los olivos locales o merma cíclica de su producción y a este fenómeno natural de esta especie se sumaron este año, los daños ocasionados por el clima.

Las heladas aisladas ocurridas en plena floración, afectaron algunos montes de olivo de manera aislada y las caídas de granizo afectaron importantes zonas de manera dispar.

El año pasado se cosechó tarde la aceituna en muchas fincas, ya sea por falta de mano de obra o la incertidumbre instalada por el conflicto generado por el gobierno nacional contra el campo argentino en marzo del 2008.

Aún nadie se anima a arriesgar un porcentaje exacto, pero se habla de al menos un 20 a 30% de merma en la producción esperada.

La crisis

El esquema no es fácil para el sector y por ello cayeron un 13% las exportaciones olivícolas sanjuaninas durante el 2008.

Es que la inflación de costos, la recesión instalada en el país desde marzo del año pasado y la crisis económica internacional condicionan actualmente el movimiento industrial del sector.

Del año pasado habría quedado la mitad de la elaboración de la campaña 2008, según indicaron fuentes del sector por falta de colocación y esto desatará una tormenta para los olivicultores.

Para peor, hubo un caída importante en los precios internacionales en el aceite de oliva, que bajó de un año a esta fecha de U$S 3.750 a U$S 2.800 por falta de compradores.

Así las cosas los precios de la aceituna bajarían para la presente campaña frente a las de años anteriores y será difícil repetir los U$S 0,75 por kilogramo más IVA del año pasado y que en cambio rondará los U$S 0,45.

En el caso de la aceituna aceitera el precio por kilogramo bajaría de U$S 0,70 a U$S 0,30 o aún menos.