Las empresas dedicadas al transporte de cargas carretero en nuestro país atraviesan una situación más que difícil y es que a la crisis de aumento de los costos logísticos desatada a fines del 2006, ahora se suma la recesión internacional que paraliza la labor exportadora nacional.

Según la economía regional de que se trate y su producto típico como el cereal, oleaginosas, aceites o manufacturas industriales entre otras, la paralización del transporte carretero promedia entre el 40 y el 50% de la flota.

Sólo en San Juan desde el año pasado el cierre de plantas industriales como Cepas Argentina dejó unos 150 camiones parados. Además las exportaciones de aceite de oliva se redujeron casi el 50% y en la campaña agrícola que termina, los envíos de uva de mesa cayeron en un 40% y el ajo en el orden del 50% entre otros productos como la cal.

Desde La Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas _FADEEAC_, entidad que representa a los transportes de cargas de la Argentina emitieron a fines de febrero pasado una declaración considerando "imperiosa la adopción de medidas urgentes para paliar la delicada situación por la que atraviesa el autotransporte de cargas de la Argentina, a causa de la crisis internacional que ocasiona en nuestro sector una disminución de la actividad de entre un 40 y un 50 por ciento, dependiendo de la zona geográfica y la especialidad de tráfico".

Entre otros aspectos el comunicado reconoce que "si bien la crisis es de origen externo, a juicio de la FADEEAC es necesario poner en marcha medidas de auxilio al sector transportista, tanto a nivel nacional, como provincial y municipal, como lo que nuestra entidad viene reclamando desde principios de diciembre último en notas dirigidas al Poder Ejecutivo, las cámaras del Congreso, y diversos ministerios involucrados con nuestra actividad".

"Consideramos necesarias medidas que permitan al sector mantener niveles aceptables que posibiliten afrontar los compromisos, especialmente el pago de los salarios de nuestros trabajadores. El transporte de cargas genera empleos de manera directa para 600.000 trabajadores en todo el país, y es un vehículo indispensable para el funcionamiento de la cadena productiva y el desarrollo de la economía nacional".

En nuestro país la flota total suma unas 27.000 unidades y por ello FADEEAC señala finalmente que "la desaceleración de la actividad económica es un dato de la realidad que no se puede negar, y pocas actividades captan como el transporte de cargas este complejo fenómeno macroeconómico que se originó en el sector financiero internacional, pero cuyas consecuencias ya nos golpean.

La emergencia que nos afecta hace necesario adoptar medidas de excepción que aseguren la cadena de abastecimiento, y garanticen el mantenimiento de las fuentes de trabajo y el pago en término de los salarios, pilares fundamentales del mercado de consumo interno".