Buscando solucionar el problema de dar velocidad al recambio varietal en uvas de mesa y de solucionar el empleo de los pies adecuados para que la relación entre el pie y el injerto sea la adecuada, la empresa citrícola con asiento en Tucumán, Argenti Lemon S.A., que a su vez tiene su sede en San Juan para el rubro de uvas, se contactó con el viverista Hugo Amat, de Vivero Amat, y resolvieron realizar una experiencia en un cuartel de 4 hectáreas que la firma posee en Carpintería, departamento Pocito. Muchas empresas prefieren el uso de portainjertos (pie) por la resistencia a diversas enfermedades o por su gran sistema radicular adaptado a suelos difíciles. Con el correr del tiempo, debido a que el injerto queda en la base de la planta y muy cerca del suelo, el injerto emite raíces y con ello se anula al portainjerto al trabajar en forma ya independiente. Esto en la jerga técnica se denomina +afrancamiento+, por lo que los beneficios de poner plantas injertadas se anula.
De esta manera, la experiencia consistió en colocar en plantación definitiva plantas que actuarían como pie, pero que crecieran hasta la altura de los alambres y recién con una planta bien formada injertar allí la nueva variedad, es decir lejos del suelo.
Así es que en noviembre de 2008 vivero Amat entregó plantas en macetas con la variedad Cripson (una uva de mesa que es muy buena como pie) y se plantaron a campo con óptimo prendimiento. En noviembre de 2010 ya las plantas estaban con muy buen estado vegetativo (vigor) y sanitario. Una cuadrilla de injertadores especializados del vivero realizó los injertos con la variedad Red Globe, uva que es el fin comercial que la empresa quería promover.
La técnica usada fue la de +T leñoso+ que consiste en realizar con navaja un corte sobre la corteza de la planta joven en forma de T y por levantamiento de la corteza introducir una yema de la variedad que deseo cultivar. Se ata con cinta y se forma rápidamente un callo y aparece un brote que crecerá muy velozmente. Esta técnica tiene un alto porcentaje de prendimiento es muy fácil, sencillo y práctico.
En el caso de la experiencia se realizaron dos injertos por planta, con lo cual de allí salieron los futuros brazos primarios de la planta.
En marzo de 2011 se obtuvieron los primeros racimos con una carga muy importante por cepa. En este año se armó la planta y en este enero de 2012 el cuartel de 4 hectáreas ya tiene un rendimiento comercial muy interesante.
La conclusión que se obtiene de esta experiencia es que con esa técnica evitamos el afrancamiento, algo muy frecuente usando barbechos o plantas ya injertadas desde vivero. La otra es que el callo que se forma entre pie y portainjerto es adecuado y no se forman otros callos que generan al correr de los años estrangulamientos con la muerte del injerto.
Y por último, algo muy importantes es que si deseo volver a cambiar la variedad por otras nueva que requiera el mercado, +descabezo+ o corto la parte superior del la planta y sobre el mismo pie a unos centímetros por debajo del injerto vuelvo a injertar de la misma manera ya que el pie permanece intacto.
