La Resolución INV C 24 del 2003, pone en vigencia en la legislación argentina el sistema analítico de relaciones isotópicas, basado en el método oficial de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) de 1996. Esto implica que expertos de más de 35 países han establecido y probado científicamente, que esta metodología permite determinar el agregado de agua exógena al vino, resultando en la detección de casos de estiramiento por agregado de agua.

La aplicación del mencionado sistema se efectúa mediante espectrometría de masas que conduce a establecer los valores de relaciones de los isótopos 180/160, cuyos resultados son evidentemente diferentes en el agua vegetal presente en el vino y el agua de origen mineral.

El INV ha dispuesto de equipamientos analíticos para estos controles oficiales, es decir para determinar el origen del agua de 2003.Y desde esa fecha ha realizado controles en pos de una competencia leal, cumpliendo con sus funciones de asegurar la genuinidad de los productos vitivinícolas.

Situación actual

Las tecnologías analíticas han experimentado desarrollos muy importantes en los últimos años. La dinámica de actualizaciones tecnológicas ha podido ser incorporadas al Organismo, gracias a grandes esfuerzos realizados para la consecución y ejecución de recursos extrapresupuestarios. Lo cual ha resultado en una actualización acorde a los centros de experimentación, investigación y control más importantes del mundo. Esto también acompañado por la capacitación de los recursos humanos del INV en grandes instituciones del mundo.

Es así que el INV ha renovado su equipamiento analítico, incorporando entre otros instrumentos, un nuevo espectrómetro de masas, con tecnología de última generación, que permite una mayor performance en el rendimiento analítico.

Disponer de este nuevo y moderno equipo, ha requerido ajustar los procedimientos necesarios para la determinación de las relaciones isotópicas antes mencionadas, considerando que su funcionamiento se basa en el mismo principio. No obstante, se ha hecho pertinente adecuar la normativa, que implica incluir las consideraciones requeridas para el óptimo funcionamiento del espectrómetro de masas y de la interpretación de los resultados obtenidos.

En tal sentido se ha dictado laResolución INV .C2 del 2014 para oficializar el método dela determinación de la relación isotópica del oxígeno contenida en los vinos.

Bases científicas y metodológicas

Es importante aclarar que profesionales del INV construyen el banco de datos de origen indudable anualmente, al realizar la extracción de muestras de uva en viñedos, microvinificar y analizar posteriormente en laboratorio, prestando especial atención para disponer de una trazabilidad por zona, variedad, sistema de riego, sistema de conducción, estado del viñedo y demás variables que conducen a caracterizar las regiones en cada vendimia.

Todas las aguas (de deshielo, subterráneas, de las plantas) están constituidas por moléculas de agua, cuyo oxigeno tiene una masa 16 y su isótopo 18 pero sus relaciones varían de acuerdo a su origen. Particularmente, la relación isotópica de la vid, proviene del fraccionamiento isotópica que se produce en los procesos de asimilación (a través de la raíz) y evapotranspiración del agua en la planta (hojas).

Esta determinación se lleva a cabo con un espectrómetro de masas de relaciones isotópicas de ultra alta sensibilidad, que permite separar y correlacionar el 18O/16O sin tratamiento previo de la muestra de vino.

Como los valores de 180/160 son significativamente diferentes entre el agua de origen vegetal del vino, del agua de origen mineral, permite determinar el aguado o estiramiento.

En conclusión el INV garantiza la genuinidad del vino y otros productos, utilizando herramientas adoptadas en otras vitiviniculturas del mundo. En relación al agregado de agua al vino el control analítico comenzó en Argentina en 2001. Este control ha sido permanente gracias a la disponibilidad de tecnología analítica de punta y a la adecuada capacitación de los profesionales de laboratorio.

Los últimos cambios incorporados, han permitido dar continuidad a este tipo de control adecuando los mecanismos y procesos metodológicos a la moderna tecnología disponible.

Se observa un estado presente, a través del interés del INV para apoyar el desarrollo y crecimiento del sector industrial, protegiendo su competitividad y cuidando al principal actor de la cadena, que es el consumidor.

Por lo tanto, hoy se puede decir que el INV comienza a controlar la composición del agua en los vinos con el nuevo equipamiento adquirido. No obstante cabe aclarar que esta actividad de control ha sido continua desde su implementación.