El pasado jueves en su paso por San Juan y en plena espaldera de la colección ampelográfica de la Bodega La Guarda, el presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura, contador Guillermo García, brindó una conferencia de prensa donde anunciaba el lanzamiento para todo el país del Censo Vitícola 2010 y dijo que "después de 10 años vamos a hacer un trabajo muy intenso que incluirá por primera vez en la historia de la vitivinicultura argentina, el geoposicionamiento de las propiedades que se incorporará a las bases de datos de tipo cartográfico" .
García explicó que "este enorme operativo que comenzamos nos va a permitir determinar con precisión las variedades entremezcladas que tenemos en el viñedo argentino, la información de desarrollo de plagas y nos va ayudar en precisar el pronóstico de cosecha al poder incorporar rápidamente la información de los accidentes climáticos. Este tipo de trabajo nos va a demandar una inversión de más de tres millones de pesos y alrededor de cien ingenieros agrónomos y técnicos calificados que van a recorrer los viñedos de la Argentina para tomar la información georefenciada a través de la utilización de navegadores satelitales (GPS) y también y verificar la composición varietal".
El presidente García expresó que "es muy importante que los viñateros que han hecho modificaciones en sus propiedades y que aún no las han declarado que se arrimen a la jurisdicción del INV que les corresponde y que nos informen sobre esas novedades". Los viñateros que tienen la información al día no tienen que hacer nada, sólo esperar que los visite el personal que va a encargarse de la georeferenciación y que además hará la verificación de las variedades.
En San Juan 14 ingenieros agrónomos han comenzado a capacitarse en el manejo de GPS y a recibir las instrucciones que les brindá el INV sobre el reconocimiento de variedades, ajustes a campo, cartografía y a partir del primero de diciembre se encargarán de comenzar a verificar algo mas de 5.300 propiedades. Se estima concluir en el mes de marzo.
Todos los datos que obtendrá el INV a través de este operativo se incorporará a un sistema de información geográfico que le permitirá al organismo hacer mapas con un gran número de variables como, superficie, antigüedad del viñedo, sistema de conducción, varietales, etc.
El personal que visitará los viñedos tiene tres tareas específicas, la primera es constatar la superficie real implantada. En segundo lugar, que es el trabajo que requiere mayor entrenamiento, verificará las variedades implantadas a través del método ampelográfico que identifica las variedades y en tercer lugar, que es lo que por primera vez en la historia se incorpora a un censo vitícola, es la georeferenciación, el personal llevará un navegador satelital (GPS) y va a tomar las coordenadas geográficas correspondientes a ese viñedo y también la altitud.
Se recuerda que sólo aquellos viñateros que tengan modificaciones en sus viñedos -aún sin declarar- deberán hacerlo en la Delegación del INV que les corresponda antes del 31 de diciembre de 2010.
