A finales del verano comenzará la nueva cosecha de ajo en Perú. "La mayoría del ajo en el Perú, y el 100% del nuestro, lo cultivamos en Arequipa, en el sur del país", explica Byron Machuca, de White Lion Foods. "Nuestro ajo de la variedad morada se cultiva principalmente en terrenos de 2.000 a 3.000 metros de altitud sobre el nivel del mar -algunos se ubican incluso a 3.500 metros-, lo que hace que adquiera un color morado oscuro que es muy apreciado por los mercados en los que lo comercializamos". "Este año creo que, normalmente, habrá menos volumen de producción que en otros años anteriores, ya que el agricultor en el Perú no ha estado muy motivado en seguir invirtiendo en el cultivo debido a que los últimos años no ha sido un cultivo tan rentable; con la crisis económica, pandémica y de estabilidad política en el país ha habido menos inversiones en general".
"En White Lion Foods proyectamos exportar esta campaña unos 50 contenedores equivalentes a 1.100 toneladas. Estados Unidos es nuestro principal mercado, donde enviamos el 40% del ajo que producimos, aunque también lo exportamos a México, Canadá, Australia, Polonia y a países del Caribe". El mercado de Estados Unidos para Perú es muy importante, remarca Byron, donde hay una demanda destacable de ajo en mallas, y este año se prevén precios altos. "Los fletes se han incrementado a nivel mundial, pero desde Latinoamérica hacia Norteamérica se pueden conseguir más baratos que desde otros puertos, lo que supondrá una gran ventaja para el ajo de Perú frente al de otros orígenes".
Y es que la competencia en el mercado del ajo, un producto cuya durabilidad le permite estar sujeto a una mayor especulación frente a otras hortalizas más perecibles, es amplia y está liderada a nivel mundial por China. Según datos de la FAO, el mercado global del ajo movilizó en 2020 unos 2,82 millones de toneladas, de los cuales en torno a un 80% salieron desde el país asiático hacia los diferentes mercados internacionales.
"La cosecha en Perú empezará entre septiembre y octubre, y tenemos la capacidad de exportar hasta el mes de enero. Lo más importante es no estar compitiendo en el mercado con China, aunque en Latinoamérica tenemos la competencia de México, Argentina o Chile, que producen ajo en grandes cantidades. También, recientemente, ha aumentado mucho la competencia de países africanos como Egipto y Marruecos, que han entrado con fuerza en el mercado de Brasil".
