Mogna quiere concretar un sueño: miembros de la Unión Vecinal del lugar construyen la infraestructura que albergará a una planta potabilizadora de agua. En plena marcha, prevén que la obra esté culminada en septiembre, momento en el que podrán instalarse las maquinarias para la purificación como bombas, tanques, filtros, equipamiento de ósmosis inversa (elimina sales disueltas) y unidad esterilizadora. Así lo confirmó a CUYO MINERO Rubén Hidalgo, miembro de la Unión Vecinal de Mogna, en Jáchal, quien también adelantó que a futuro pretenden que la planta sirva para la fabricación de hielo y soda.
Como objetivo prioritario, el proyecto contempla la producción de agua envasada para la comunidad y los acontecimientos religiosos de gran demanda como la Fiesta de Santa Bárbara, en sus dos eventos anuales del 4 de diciembre y el 1 de mayo. Asimismo se considera la provisión en localidades próximas como Niquivil, San Roque y zonas aledañas. También se espera por las eventuales fuentes de trabajo que se generarán, puesto que deberá contarse con una pequeña dotación de gente que realice el mantenimiento.
El proyecto de la planta potabilizadora está en el marco del “Seminario de Alianzas”, programa de Minas Argentinas SA (MASA), la subsidiaria de Yamana Gold que opera Gualcamayo en Jáchal, destinado al desarrollo de emprendimientos productivos comunitarios en la zona de influencia. “El año pasado a través del Seminario concretamos el proyecto para la fabricación de premoldeados, este año presentamos el de la planta potabilizadora en donde el 70% lo aporta la empresa con las máquinas para potabilizar y el 30% la unión vecinal a través de mano de obra y construcción con nuestros propios blocks”, explicó Hidalgo.
Así, esta cadena de anhelos que inició con una hormigonera, toma forma a través de una obra con profundo costado social. Ubicados a 86 km de la villa de cabecera y al norte del río Jáchal, el agua que llega a Mogna es la provista por vertientes como Agua Negra, Las Aguaditas y Aguas de la Zorra entre otras. En este recorrido, el agua en condiciones para beber se mezcla con aquella que arrastra material de los salitrales de las inmediaciones y convierte al líquido vital en un bien escaso y preciado. “Por eso apuntamos a la planta de potabilización, ahora lo que hacemos es clorar el agua que llega a través de un pozo al lado de la boca de toma, pero no es suficiente y más cuando llega el turismo religioso”, agregó Hidalgo. Según se informó desde MASA, la empresa ya adquirió la planta purificadora, así que sólo falta que se culmine el lugar en el que se realizará su instalación definitiva.

