Año tras años las lluvias y las amplitudes térmicas propias de esta época ponen en riesgo la salud de los viñedos.

Recientemente el ingeniero agrónomo Felipe Azcona, técnico del Proyecto de Integración de Pequeños Productores a la Cadena Vitivinícola (Proviar), disertó ante los viticultores vinculados a la empresa exportadora de pasa de uva CavaBianca SRL sobre este tema y a continuación ampliamos su disertación:

El oídio es una enfermedad que se presenta todos los años en San Juan y su tratamiento debe ser preventivo.

Afecta ambas caras de la hoja, los peciolos, racimos, los granos y los sarmientos. La infección del racimo durante floración puede provocar un pobre cuajado, y cuando se da ataque en los granos se produce una considerable pérdida de la cosecha ya que se produce una detención del crecimiento en la zona afectada y posterior rotura de las bayas, dando paso al ingreso a la podredumbre de los racimos.

La temperatura ideal para el desarrollo del hongo es de 20 a 27 ºC pero crece con entre los 6 a 32 ºC. Días nublados y de temperaturas frescas, favorecen el desarrollo de la enfermedad, pero no así las lluvias.

Un esquema orientativo de las curaciones sugeridas es:

* Tratamiento en brotes de 10 a 15 cm de longitud

* Tratamiento al comienzo de la floración (mediados de noviembre),

* Tratamiento después del cuaje y a unos 20 días del 2º tratamiento,

* Tratamiento en pre-envero y a unos 20 días después del 3º tratamiento.

En cuanto a los productos a aplicar, observar infografía.

Según el profesional, actualmente en la provincia no se han detectado focos de oídio, incluso en las variedades más sensibles, pero es importante realizar curaciones en esta época para prevenir daños por si el clima empeora.

En cuanto a peronóspora no ha habido condiciones favorables por lo que no es necesario curar, pero si se aplica azufre en polvo es recomendable colocar 5 kg de Folpan por cada bolsa de azufre, ya que no tiene un gran costo y previene peronóspora y algo de pudrición".

En cuanto al uso de Ethrel: "En la variedad Flame, una vez que comienza el envero para mejorar la toma de color y acelerar la maduración de la uva se hace una aplicación de esta hormona, a razón de 0,5l/1000 de agua. El momento óptimo es cuando comienza el cambio de color, y cuando viene mucha uva se hace una segunda pasada a la semana siguiente. Esta hormona (etileno) permite cosechar uva con más grado y por lo tanto más pesada".