¿Quién dijo que la llegada de las bajas temperaturas nos obliga a prescindir de nuestras macetas y jardineras? El hecho de que el otoño ya haya llegado no implica que tengamos que meter todas las plantas en casa. De hecho, la jardinería en terrazas y patios puede ser enormemente atractiva si sabemos elegir las especies que mejor se adaptan a las peores condiciones ambientales. Una elección adecuada de arbustos menudos y flores de temporada se convierte en la mejor idea para vestir durante el otoño – invierno el jardín en color. Esta estación nunca deja de provocar asombro. Mientras algunas plantas cambian sus colores y se van deshojando, otras se expresan exponiendo el esplendor de sus flores que dan el toque de vida a nuestros jardines.

Si queremos preparar una jardinera o cantero otoñal hemos de tener muy en cuenta una serie de variables primordiales como la orientación o la exposición solar. El recorrido del sol de invierno es mucho más bajo y a muchas especies no les llega la luz. Por eso, necesitamos que las plantas sean más resistentes, reciban sol o no.

Es fundamental también tener claro cuáles serán los colores, formas y tamaños del espacio que vamos a trabajar. Todo depende de lo que queramos ver al mirar por la ventana o salir al patio. Es aconsejable hacer pruebas, experimentar, elaborar combinaciones no sólo de colores, que pueden ser de un solo tono o alternados, sino también jugar con los tamaños. Para conseguir el efecto deseado, nada mejor que conjugar flores y arbustos pequeños, pero de distintas dimensiones para conseguir el mencionado juego de alturas.

Las variedades perennes se convierten en la mejor ayuda para cubrir canteros o jardineras en otoño e invierno, ya que no pierden la hoja en esta temporada. Eso sí, siempre y cuando no queramos que el follaje de las plantas adquieran tonos rojizos propios del otoño o que den frutas o bayas, en cuyo caso optaremos por las especies correspondientes.

Cómo diseñar un cantero con flores

¿Cuál es la altura recomendable para las plantas? ¿Cómo utilizo los colores fríos y los cálidos? ¿Es recomendable construir el cantero teniendo en cuenta los colores de la casa? Estos tips te ayudarán a la hora de proyectar:

*Para armar un cantero de flores en un sector del jardín, antes que todo conviene estudiar qué función va a cumplir. Si será solamente un papel decorativo o si los componentes del cantero disimularán vistas indeseables (por ejemplo, una pared medianera sin revoque, el sector de servicio, un tender, etc.). Si lo que hay que tapar tiene una altura superior a 1,50 metros, conviene agregar especies que superen ese metraje, y para ello utilizar arbustos como fondo del cantero.

* También es importante determinar si el cantero se construirá en un primer plano desde la casa o una galería, o si se verá a más de 10 metros de distancia. Esta información es clave para saber si las flores se distinguirán como manchas de color o si se visualizarán la forma y el tipo de la flor elegida. Esto será lo que dirigirá en parte la selección de las mismas.

* Es posible armar canteros compuestos por especies perennes solamente o realizar una combinación de perennes y caducas, según el sector donde se ubique y si está a pleno sol, media sombra o sombra total.

* Si se visualiza en primer plano desde la casa, lo ideal es que se vea perfecto durante todo el año, por lo que se elegirán herbáceas perennes: lavandas, tulbagias, liriopes, iris, hemerocalis perennes, euriops, agapantos, clivias, azaleas, convolvulus, paspalum, anémonas, calas, salvia roja, bulbines,etc.

* Si se decide usar especies caducas o anuales, se puede utilizar un soporte de arbustos perennes como esqueleto del cantero para que se mantenga bien armado a lo largo del año. Esta combinación se logra, por ejemplo, usando buxus con rosas iceberg de pie bajo, abelias con rosa la sevillana, agapantos con cosmos bipinnatus, hemerocalis con cleomes, jazmín del cabo con salvia azul, formios con achiras rojas.

* Los colores de las flores pueden variar de acuerdo con el sector de la casa desde donde se observa el cantero. Si el living tiene como tono predominante el color rojo, por ejemplo, queda muy bien repetir ese mismo tono en las flores, para llevar y conectar el exterior con el interior.

* Se puede pintar con un color vibrante la medianera del fondo (naranja, fucsia, rojo, turquesa, verde esmeralda, azul francia) que será donde se recuesten o recorten las flores, y se puede optar por ejemplares blancos para neutralizar el tono, o por flores de un color opuesto al muro, para lograr una mayor vibración.

* Si la idea es lograr una atmósfera tranquila, entonces, deben combinar lilas, celestes, blancos con crudos como fondo de muro. Para lograr un buen contraste: los colores fríos (azules, violeta, lila) quedan muy bien combinados con los púrpuras, verdes y blancos. Los colores cálidos (rojo, naranja, amarillo), con los verdes y los azules.

* Lo interesante no es quedarse sólo con el color de las flores, sino pensar que pueden combinarse con los tonos de la pintura de la arquitectura, el mobiliario y el tono del solado que lo circunda.