Bajar el nivel de estrés, mejorar o mantener un buen estado físico, conocer geografía, algo de historia y de paso hacer buenas amistades, son algunos de los ingredientes que tiene el trekking de montaña. Más aún, cuando se trata de personas que rondan los 50 años de edad en adelante. Se trata de una tendencia que desde hace al menos tres años crece cada vez más, cuenta el guía profesional de esta actividad, Emilio Molina Marticorena.
El experto comenta que la posibilidad de hacer una actividad que resulta gratificante por conocer bellos paisajes sanjuaninos y hacer una vida sana es lo que buscan en este tiempo los sanjuaninos mayores. Entre los principales sitios para llevar a cabo las caminatas están los cerros de Ullum, Zonda y Pie de Palo.
Estas travesías a pie suelen hacerse según lo programado con anterioridad entre 2 a 6 horas por día, con desniveles en las montañas que van de 15 a 20 grados. Por lo general las faldas de cerros que tienen baja altura, como el Tres Marías, Sierras Azules, entre otros.
Por lo general se hacen con grupos definidos de 5 personas o bien 10 ó 12, de ambos sexos, siempre acompañados por un guía profesional, que suelen ir a la precordillera. Hay distintas temáticas como para visitar lugares históricos con restos arqueológicos o bien la naturaleza. En otoño ver o disfrutar de la naturaleza y sus cambios de colores en la estación de otoño es algo imperdible.
Por lo general, las personas que comienzan la actividad lo hacen por recomendación médica. Para muchos, el mantener un buen estado físico es fundamental a la hora de encarar estas caminatas. Incluso hay quienes lo hacen como complemento terapéutico para bajar de peso y también para desestresarse de las presiones cotidianas. Es por eso que se recomienda para hombres y mujeres por igual.
Para aquellos que tienen la intención de incursionar en el trekking de montaña, hay que tener en cuenta que deben utilizar indumentaria adecuada. En ese sentido es aconsejable usar aquella que sea cómoda, como la deportiva. En cuestión de calzados es necesario el de trekking, debido a que tienen una suela especial para tal fin.
Como la estación otoñal está a pleno, lo mejor es utilizar, una campera de abrigo. El resto puede ser una remera, pantalón, sombrero o gorra.
Tan sólo hay una hora de viaje para llegar a la montaña. Por lo general, la concentración suele hacerse a las 15 en el Parque de Mayo, frente al monumento al General José de san Martín. Desde allí suelen irse hasta el lugar elegido.
El equipo del guía profesional nunca falta un botiquín de primeros auxilios. Es que siempre hay que estar preparados ante cualquier problema que pueda ocurrir como picaduras de insectos, lastimaduras superficiales o bien alguna fractura.
Es por eso que antes de emprender una travesía de este tipo, por más que no sea de tanto riesgo, siempre se charla con los miembros del grupo sobre cualquier acontecimiento que pueda pasar, cuenta Luis Tanoni, otro de los guías profesionales sanjuaninos.
Una vez que se llega al sitio elegido para la caminata, los excursionistas son conducidos por el guía que les comenta sobre la geografía del lugar, su vida vegetal y animal; en cuanto a la historia, también se habla sobre los antiguos habitantes de esas zonas; también se hace un repaso de la geología de cada lugar que es recorrido.
Durante la caminata, el grupo suele detenerse cada una hora para descansar, comer y charlar sobre la experiencia. Ese momento es importante para que los miembros de cada expedición puedan conocerse más. Es ahí donde salen a relucir las experiencias de vida que llevaron a cada uno a tomar la decisión de tomar el trekking como una experiencia importante a la hora de cuidar la salud, según los comentarios de los protagonistas, cuenta Tanoni.

