La Bolsa de Comercio de Rosario, con datos obtenidos por el servicio GEA (Guía Estratégica para el Agro), informa que la estimación de producción de soja subió a 54,6 millones de toneladas en tanto que la de maíz será de 21,3 millones de toneladas.

Sobre el cierre de las labores de cosecha gruesa se reajustaron a la suba las cifras de producción 2009/2010. Así, se consolida el récord de producción en soja superando la marca de la campaña 2006/07 cuando se obtuvieron 47,5 millones de tonelada. En el cultivo de maíz el récord se centra en el rendimiento unitario, al lograrse 80 qq/ha frente a los 76 qq/ha de la notable campaña 2006/2007.

Los ingenieros de GEA destacaron que con estas estimaciones se consolidan las marcas productivas de dos regiones con alto grado de performance: las zonas del Sudeste de Buenos Aires, y al norte productivo, particularmente Chaco y Santiago del Estero. Justamente en el caso de la soja los nuevos ajustes que aumentan la marca nacional son los rindes estimados para la provincia de Buenos Aires y para las provincias extra-pampeanas, donde Chaco y Santiago del Estero vienen jugando un papel preponderante. Los rendimientos esperados para estas últimas provincias son de 28,8 qq/ha y 28,9 qq/ha. En Buenos Aires se destacan los excelentes rindes obtenidos en el Sudeste, cuyo aporte de superficie en esta campaña (990 mil ha) ha sido importantísimo. Citando a la zona de influencia de Tandil o de Tres Arroyos, allí se un promedio de rinde de soja de 30,3 qq/ha y 22,2 qq/ha, respectivamente. En ambos casos, se toma el conjunto de los lotes de primera y segunda implantación.

El ajuste al alza hecho para la producción de maíz 2009/10 lleva la cifra de maíz a 21,3 millones de toneladas, agregando 900.000 toneladas más del cereal al guarismo del informe anterior. Los ajustes se hicieron por el lado del área, con incorporación de 140.000 ha, como así también por el rendimiento. Por otra parte, se destacan los rendimientos estimados para Chaco y Santiago del Estero, con 40,7 y 60,7 quintales por hectárea, respectivamente. Desde el GEA agregaron que las lluvias de fines de marzo y principios de abril jugaron un rol de importancia para mejorar una situación que empezaba a preocupar.