Hace un par de décadas atrás, en el seno de la oficina del entonces Programa de Servicios Agrícolas Provinciales -Prosap-, visionarios y estadistas de la talla del recordado ingeniero Héctor Llera y el doctor Roberto Ronchietto pensaron este tipo de proyectos estratégicos para la provincia de San Juan.
Coordinadas en su momento por el desaparecido Programa de Asistencia Integral para el Agregado de Valor en Agroalimento de Cuyo -Procal-, a cargo del licenciado Adrián Alonso, dependiente del Ministerio de Agroindustria de la Nación, en este proyecto de agregado de valor de la calidad particular del dulce de membrillo de San Juan, su identificación y promoción frente a los consumidores; trabajaron numerosas instituciones contribuyendo a tender a un incremento de la demanda, de la estabilidad o el incremento del precio para el producto certificado, así como un mejoramiento de la calidad del producto.
Más de cinco años de labor iniciados por los consultores Elena Schiavonne y Dante Heredia en el año 2011, los productores agroindustriales junto a las 12 Escuelas Agrotécnicas de gestión pública y las dos semipública, el Instituto Tecnológico del Ministerio de la Producción local, el INTA, Senasa, Agricultura Familiar y la Universidad Nacional de San Juan entre otras instituciones, hicieron posible las investigaciones y acciones necesarias para aprobar, el 4 de noviembre de 2016, un riguroso examen del comité evaluador de Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas ante una mesa de 34 expertos de todo el país, por unanimidad.
Consideradas a nivel mundial como herramientas que pueden contribuir a la preservación y valorización de recursos locales tales como saberes empíricos, prácticas individuales y colectivas y una distribución más equitativa de los beneficios a lo largo de la cadena de valor, las denominaciones de origen impactan positivamente en el sector alimentario.
Cabe destacar desde entonces el rol del Centro Regional de Análisis Sensorial de Alimentos -Cresa- de la UCCuyo, cuando el Procal contrató como consultora a su codirectora magíster Adriana Turcato, para establecer el perfil sensorial del dulce de membrillo rubio y compararlo con otras zonas del país.
El 17 de octubre del 2018 la Denominación de Origen "Dulce de Membrillo Rubio de San Juan", fue reconocida oficialmente en el Boletín Oficial de la Nación en la Resolución Nº 14/2018, que establece el inicio de vigencia de la Denominación de Origen (DO) del Dulce de Membrillo Rubio de San Juan y su custodia quedó bajo una asociación de elaboradores de este alimento.
BUENAS NOTICIAS
Para los protagonistas del sector como los enólogos Felipe Chiaramonte de la fábrica Olta, Jorge Pons de Dulces Pons y Walter Garrotti de la Escuela de Enología; así como el contador Javier Monserrat de Profecía, "las satisfacciones por la revalorización del Dulce de Membrillo mediante la Denominación de Origen. El sello fue y es muy valorado por los consumidores. Esto nos lleva a producir más fruta, adquirir mayor producción de terceros y trabajar en conjunto entre todos los actores para mejorar y asegurar la calidad final".
Números del membrillo
- > 700 son históricamente las hectáreas estimadas de membrillales en la provincia de San Juan, según datos del sector.
- > 70 por ciento de la producción de membrillo en la provincia proviene del departamento sanjuanino de Jáchal.
