Las zapatillas y los zapatitos acordonados (los chatos, los relativamente bajos y los que inclusive tienen plataformas considerables) dejaron de estar relegados como el calzado para el gimnasio o hacer actividad al aire libre, en el primer caso o las salidas y labores diurnas, en el segundo. Ambos tipos en esta temporada otoño-invierno "pisarán más fuerte que nunca" y a toda hora (¡sí chicas, habrá que animarse a las zapatillas con vestidos para un look de noche o con trajecitos más arreglados, por ejemplo!). A punto tal de convertirse en las estrellas del frío, al menos para la colección de Ricky Sarkany que ya está en las vidrieras de sus dos locales exclusivos.
Claro que no se trata de cualquier zapatilla, acordonado o abotinado. Son calzados que tienen su propio estilo y que, como Sarkany ya tiene acostumbrado a su público femenino, marcan tendencia. De hecho, quien quiera estar a la moda, tendrá que calzarse con un par que tenga en la capellada animal print (ya sea con piel y pelo ecológico de leopardo, vaca o cebra) o tornasolado (en la combinación de oro o plata con furiosos verdes, rojos, cerezas, naranjas y morados). Las dos opciones serán furor. Aunque para quienes no se decidan por una u otra, hay una solución: vienen los zapatos con ambos detalles.
En cuanto a las texturas (otra característica de esta temporada que no es menor) el pelo de potrillo, el cuero de reptil granado, el brillo tornasolado y la gamuza serán los infaltables, al igual que los detalles de herrajes, hebillas y tachas, según ejemplificó Yanina Martín, una de las propietarias de la franquicia más reconocida de zapatos en la provincia.

