Es bueno manejar una lista de flores que ornamentan y alegran el espacio, porque en verano es cuando más usamos el jardín, prácticamente vivimos allí.
Se trata de las herbáceas, anuales, perennes, bulbosas, gramíneas, son algunas de las especies que podemos conocer para ornamentar el verde. Estas pueden cultivarse en canteros, sectores de piletas, en la entrada de la casa, visten macetas, se arman grandes macizos, etc.
Las flores otorgan ese regalo a la vista, el impacto de color, armonizan el lugar, y dan contraste al exceso de verde. A cualquier hora del día ellas se imponen con su nota de belleza, color y perfume.
Conocerlas es bueno ya que al pleno sol sanjuanino es difícil que las flores perduren.
Requerimientos básicos
Riego: Lo principal en esta época es regular bien los riegos. Si es automatizado se regulará dos veces por día, preferentemente a la noche y a primera hora de la mañana. Si riegas en forma manual, deben realizarse riegos más profundos. Las plantas en verano necesitan estar bien hidratadas.
Suelo: Hay que cuidar la compactación, debemos escarpirlo y colocarle nutrientes orgánicos. Esta tarea se aconseja realizarla a primera hora de la mañana y tener especial cuidado con el estiércol de caballo que con el sol fuerte quema las plantas. Contando con un buen suelo puede protegerlo con pinocha u otro cubre suelo para resguardar más de la humedad y del calor a su vez con el tiempo se descompone y es bueno para el suelo.
Mantenimiento: En verano hay invasión de yuyos, les encanta comer de los nutrientes de las otras plantas por ello su proliferación. De modo que esta es una de las tareas principales en época estival, controlar las malezas en el jardín. Si es posible arrancarlas a mano una por una, para evitar echar herbicidas que matan a otras especies. Sacar las flores secas, marchitas, y toda rama seca o enferma. Verificar las ataduras de las enredaderas y tutores. La limpieza es fundamental en el jardín.
Fumigaciones: Estas deben realizarse cada 7 u 10 días, dependiendo de las pestes que tenga en el jardín. La observación de las plantas es fundamental, ya que de esto depende la buena sanidad y desarrollo de la planta.
Hay que tener especial atención a las lluvias de verano que suelen caer en la provincia y luego sale el sol y quema. Esto hace que aparezcan una serie de insectos que les encanta comer nuestras plantas. Por ejemplo: gusanos, hormigas negras, mosquita blanca, pulgón, arañuela, entre otros. Además es bueno colocar insecticidas que combaten moscas, mosquitos, cascarudos, entre otros bichitos propios de la estación. La idea es que estés seguro disfrutando tu espacio verde.
Fertilización: Son buenas las fertilizaciones, pero una vez que pasan los colores fuertes. Es de dominio de cada uno las fertilizaciones químicas. Por lo general en el mes de febrero, algún día fresco, es más recomendable colocar algún fertilizante radicular o foliar. Por otro lado las plantas están en pleno desarrollo, de modo tal que antes de fertilizar recordemos que debemos utilizar las dosis justas para no quemar por los efectos del sol. No fertilizar en horas de pleno sol, ni con viento.

