El 3 de febrero de este año se puso en marcha una propuesta que consistía en la elaboración de viandas para empresas, pero pronto llegó la necesidad de incorporar comidas para llevar con la premisa de ofrecer platos tradicionales como los que hacía la abuela. Los autores de la iniciativa son el chef Martín Malberti y su esposa María Soledad Giménez (arquitecta), quienes pasaron varios años en Santa Fe y otros cinco en Barcelona.

Una de las cosas que marcan la diferencia de esta opción en comidas está marcada por el lugar de elaboración con cocina, heladeras, freezer, cámara frigorífica y aparatología gastronómica de última generación en un espacio totalmente tapizado en acero inoxidable y normas de higiene tal como corresponde a este servicio."Además, trabajamos con productos de primera calidad, esa es una de nuestras premisas para ofrecer lo mejor", dice María Soledad.

A esto se suman las viandas corporativas a empresas con menúes pensados de alta gastronomía y diversidad de platos, con dos opciones diarias.

Por otro lado las viandas personalizadas, para aquellas personas que llegan cansadas a casa o no pueden cocinar, o para resolver el almuerzo en la oficina, incluso etiquetadas para guardarlas en el freezer si es necesario, como así también aquellas solicitadas con la pauta de una nutricionista.

"Trabajamos con un equipo de jóvenes gastronómicos con sensibilidad, buen gusto y experiencia", acota Soledad.

Basílico también presta servicio de desayunos, colaciones, almuerzos, cenas, refrigerios y demás modalidades de gastronomía en frío o caliente, con el sistema que cada cliente demande, tanto a instituciones públicas como privadas.

Para eventos sociales ofrece desde pata de ternera o pernil com empanadas criollas, tacos mejicanos, paella, guisos, platos al disco, entre otros. Un verdadero universo de opciones que se adaptan a cada necesidad.