La producción y comercialización del ajo en San Juan, no escapa a la difícil realidad de las economías regionales argentinas. El retraso cambiario, las represalias comerciales en más de 30 mercados y/o bloques comerciales a la restricción de importaciones por parte de la Argentina y el terrible impacto de la inflación de costos internos son algunas de las dificultades.

En San Juan hay que sumarle además el costo logístico de la distancia terrestre a los puertos y el gravísimo problema de la sequía extrema por falta de nevadas en nuestros oasis provinciales.

En este contexto, los ajeros locales luchan, en la campaña 2015-1016, por llegar, a duras penas, a las 600 hectáreas. Cabe recordar que a diferencia de otras provincias, San Juan carece actualmente de un sistema de información comercial que posibilite conocer a ciencia cierta las superficies de cultivo, volúmenes de cosecha y destinos comerciales entre otros datos en pleno siglo XXI.

Pero se sabe que tradicionalmente nuestra provincia, al contrario de lo que sucede en tierras mendocinas, se destina un 80% de la superficie ajera a las variedades blancas, un 19% a las variedades rosadas y un 1% al ajo colorado.

Desde el surco

Desde la Cámara de Productores y Exportadores de ajo y afines de San Juan, uno de sus dirigentes, Alfredo Figueroa, afirmó que "sumando la superficie de los productores asociados y no asociados, no creo que superen las 600 hectáreas, las destinadas al cultivo del ajo. Estamos muy lejos de las 2.800 hectáreas que alguna vez supimos conseguir".

Consultado sobre la causa de tan pequeña extensión afirmó: "La superficie va a ser igual a la del año pasado. No aumentó ni el número de productores ni hay nuevos inversores. Está muy claro que cuando uno pierde plata tantos años seguidos, llega un momento en que se acaba".

Figueroa se refirió luego a la crisis por la que atraviesan todas las economías regionales argentinas y afirmó que: "En noviembre, o más tardar diciembre del año pasado, debería haberse disparado algún plan oficial del Gobierno provincial para sostener este cultivo. Sin embargo, no pasó nada".

"La consecuencia es que muchos productores abandonaron el ajo y se han dedicado a la cebolla y al tomate donde los precios fueron más justos para el esfuerzo del productor porque había poca oferta. Ojalá no se agolpen todos los agricultores sobre estas dos opciones y hagan caer los precios", indicó Figueroa.

Finalmente y consultado por el tipo de cambio ideal, alertó que "el dólar oficial hoy debería estar en los U$S 11, como mínimo, para poder subsistir".

El riego

Por su parte, José Luís Ginestar indicó: "Estamos en los últimos días de siembra y por lo visto, en mi opinión se va a sembrar menos ajo. Sólo quedarán algunos productores tradicionales, el chico no plantará".

Entre otras preocupaciones Ginestar habló "del agua de turno escasa. Por la sequía la misma no alcanza para regar y en algunos casos, ya las bombas sacan menos para regar".

"Además el agua de las acequias viene con menos presión y velocidad, lo que hace más difícil regar. Por este motivo si bien los precios fueron un poco mejor que el año pasado en la última campaña, los rindes fueron menores, hasta de unas 450 cajas de 10 kilogramos por hectárea. Vamos a pérdida".

Por su parte Bruno Perín, cuyo apellido es sinónimo del ajo en San Juan, afirmó: "Ya hace dos campañas que no planto ajo. Hoy me dedico a la semilla y es que no hay posibilidad de producir".

"En todos los sectores de todas las economías regionales del país sucede lo mismo", indicó finalmente Perín, agregando: "Además en San Juan el problema del agua sentenció al ajo".

Desde el departamento Calingasta, antigua capital del ajo blanco argentino, Héctor "el Gringo" Gallardo consignó: "Acá con suerte llegaremos a unas 200 hectáreas de este cultivo. Los productores tradicionales en su mayoría o redujeron la superficie o dejaron de plantar".

"Nosotros este año ya no exportamos en forma directa desde Tamberías, sino que le vendemos, a un precio razonable, a un exportador mendocino que a su vez ahora planta unas 100 hectáreas en nuestro departamento".