Con muchas alegrías para el corazón, las integrantes de todos los tiempos de Sahni (la Sociedad Amigos del Hospital de Niños) se aprontan para festejar su 50 aniversario. Será con un té, que más allá del condimento del show musical a cargo de Jorge Piaggio, cosas ricas para degustar y premios sorpresa, tendrá un cáracter de homenaje. El evento del próximo viernes servirá para agradecer a todas aquellas personas que trabajaron involucradas directa e indirectamente con la entidad que brega por colaborar con los pacientes del único hospital de niños de la provincia.

Todo comenzó en 1962, cuando las esposas de los médicos de ese centro de salud, decidieron reunirse para colaborar con los faltantes que padecía el lugar. Quiénes mejor que ellas para saber -y de boca de sus maridos, en muchos casos, profesionales con cargos directivos del nosocomio- acerca de las penurias que pasaban con tal o cuál paciente para el que no habían medicamentos, que necesitaba un estudio específico que no se hacía en el hospital y por ende había que juntar dinero para solventar una derivación a una clínica privada o hasta escaseaban sábanas con qué atenderlo con comodidad, por citar solo un ejemplo. En ese entonces, Julia de Vilella fue quien tomó las riendas del desafío de ayudar, secundada por Nilda de Lara, Carmela de Santaolaya, Irma de González, Carolina de Fisher, Yolanda de Abadía, Estela Aguado de Navas, Nidia de Bermúdez, "Niñon” de Ranea, Perla de Guillemain, Nora de Margarit, Amalia de Moreno, Dora de Carelli, Lisie de Aguilar, Nilda de Pujador, Rosa Mestre, Laura Iaisa, las primeras socias de la institución.

Ellas no fueron las únicas ya que las necesidades hospitalarias se mantuvieron en las distintas épocas. De hecho, hasta el día de hoy, le siguieron muchas otras comisiones directivas que, a fuerza de tés del escarpín o reuniones de mujeres con cualquier excusa, cenas, ferias americanas, bingos y sorteos, llevaron adelante la tarea de juntar fondos para las donaciones de insumos médicos, ropa, ropa de cama, equipamiento para el edificio e inclusive instrumental del más básico como un saturómetro (para medir el oxígeno en sangre) hasta el más complejo como el encafalógrafo que actualmente se usa en el nosocomio. A eso se abocaron -y si siguen abocando inclusive- pero en el 2009 le sumaron un gran desafío: tener una casa para contener a los pacientitos que hacen tratamientos ambulatorios y vienen desde departamentos alejados de la provincia. Hoy por hoy y con mucho esfuerzo la casa está en pie: en noviembre del 2010 inauguraron la primera etapa de 10 habitaciones y el año pasado, la segunda etapa con dependencias de servicio, lugares comunes de recreación e inclusive una sede social para la entidad. Actualmente están juntando dinero para culminar con los detalles de pisos e instalaciones, mientras que aspiran a que en el 2013 ya se pueda empezar a ocupar.

"El leit motiv de esta celebración es reconocer la historia y seguir trabajando para engrandecerla para los próximos 50 años, ese es nuestro compromiso. Por supuesto que todo lo que hacemos es posible gracias al trabajo de las integrantes, entre las que tenemos presencia de señoras grandes e inclusive jóvenes, pero también gracias a las donaciones de particulares, empresas y el gobierno”, contaron Liliana Pallucini, la actual presidenta, además de Daniela Bello, Débora Galerano, Marcela Chávez y María Olga Castro, en nombre de todas las personas que hacen a Sahni.