Un tercio de los 915 millones de personas desnutridas en el mundo son africanas, padece de hambre crónica, pese a la ayuda humanitaria y la importación de alimentos, según la ONU. Josue Dione, director Seguridad Alimentaria y Desarrollo Sostenible de la Comisión Económica para África (ECA) de Naciones Unidas, dijo que el hambre se mantiene en África pese a los 3.000 millones de dólares en ayudas y los 33.000 millones en importaciones de alimentos en el continente.

En la sesión de clausura de la Cumbre Africana sobre Agroindustria y Negocios Agrícolas, celebrada en Abuya, la capital de Nigeria, Dione señaló en nombre de la ECA que gran parte de los 33.000 millones gastados en importaciones de alimentos se debían haber destinado a la producción local. La producción obtenida con ese dinero se podría haber dedicado al comercio regional y global, y haber contribuido a la reducción de la pobreza.