El investigador Carlos Bouzo, investigador de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Litoral, de Esperanza, Santa Fe y el destacado periodista agrario Horacio Esteban.
‘Comencé a investigar en el melón año 1984’, inició señalando Carlos Bouzo y agregó: ‘Nos regimos por proyectos de investigación y cuando iniciamos un proyecto le damos consecución durante un buen tiempo estudiando distintos factores que están relacionados con diferentes problemáticas del país’.
En el caso del estudio del melón, ‘es porque tiene un potencial muy grande en el país vinculado al aumento en el consumo de frutas y hortalizas. En los últimos tiempos es de público conocimiento que su consumo mejora la salud humana y el melón ocupa un lugar privilegiado por aportar 0% de grasas y ser muy nutritivo y refrescante en una época del año como lo es la primavera y el verano’.
Bouzo relató que ‘los primeros temas investigados estuvieron destinados a entender el efecto de la nutrición mineral vegetal en el cultivo. Esta etapa nos llevó un buen tiempo como para entender los elementos más importantes como la relación entre el calcio y el nitrógeno. Así pudimos determinar estrategias de nutrición y luego continuamos investigando temas como el estrés abiótico, básicamente determinado por bajas temperaturas sobre el cultivo, muy común en invernaderos’.
‘En los últimos tiempos el interés estuvo centrado en entender el efecto de la radiación y la temperatura, objeto de la disertación en la presente Reunión Anual’, agregando finalmente que ‘siempre tuve la inquietud por determinar por qué había tanta diferencia de calidad en los frutos del país. A sabiendas del potencial en este cultivo en San Juan comencé a indagar y realicé diferentes experiencias en todo el país, estudiando la relación entre la temperatura y la radiación solar sobre el contenido sólido soluble o contenido azucarino en ¦Brix. La principal conclusión fue, gracias al uso de un coeficiente fototermal utilizado mucho en cultivos extensivos pero nunca en intensivos, es que San Juan tiene un potencial muy grande por tener el coeficiente fototermal más alto de todas las regiones productoras de este producto, avalando y justificando la lograda ‘Indicación Geográfica Melón de Media Agua-San Juan”.

