Según la noticia, en este país asiático, la lluvia artificial es posible gracias a las nubes que están sembrando, en las que utilizan tubos cargados de químicos que disparan al cielo. De esta forma, pueden atraer más lluvias al río Yangtzé mediante la "siembra de nubes" disparando cohetes con yoduro de plata, la misma tecnología usada desde hace décadas en el mundo en general y Cuyo en particular para desarmar las tormentas de granizo con relativa efectividad.

Claro está entonces que revertir una sequía en determinada región del planeta tiene una relación costo-beneficio que justifique tremendas inversiones. Este es precisamente el caso chino, similar al de San Juan, salvando las distancias. Según CNN y Diari Ara de Barcelona, China vivió inmersa el año pasado en la peor ola de calor desde 1961. La falta de lluvias y las altas temperaturas registradas menguaron las reservas de energía y de agua de todo el país. El gobierno estableció la alerta nacional por la sequía, sobre todo en el suroeste y las regiones más cercanas al río Yangtsé, el más largo de Asia y el tercero más grande del mundo, que ha visto reducido su caudal hasta mínimos históricos. La emergencia obligó entonces a las autoridades a recurrir a la lluvia artificial.

En las provincias de Hubei y Hunán, más de 150.000 personas tienen dificultades para acceder al agua potable, los departamentos meteorológicos utilizaron aviones para "sembrar" nubes y provocar lluvias. Estos aviones conocidos como "cazadores de nubes", disparan al cielo pequeños cohetes con varillas de yoduro de plata que forman cristales de hielo. Cuando entran en contacto con las nubes, estos cristales hacen crecer la humedad y permiten liberar más lluvia. En Chongqing, la ciudad más grande de la provincia de Sichuan, prepararon 900 cohetes para intentar sembrar nubes e inducir la lluvia.

Para provocar lluvia artificial, las autoridades meteorológicas tratan de predecir el movimiento del aire húmedo con satélites, aviones, estaciones de radar móviles e inteligencia artificial. 

Sichuan, al oeste del país, con unos 84 millones de habitantes, fue la más afectada por la ola de calor, provocando el disparo de la demanda de energía. Esta es la sexta economía más grande del país y depende de las presas de agua para generar alrededor del 80% de su electricidad. En las zonas agrícolas más cercanas al río Yangtsé se agotaron entonces las provisiones de agua potable. Hasta 2,46 millones de personas fueron afectadas por la sequía en estas provincias. Sólo en julio del año pasado, las altas temperaturas supusieron pérdidas económicas de 2.730 millones de yuanes o 20 millones de euros

¿Y SAN JUAN?

Desde el Instituto de Desarrollo Sostenible de la Facultado de Ciencias Económicas de la UCCuyo desde el 2018 se trabaja, a pedido del arzobispo local Monseñor Jorge Lozano, en un foro denominado Conversatorio del Agua.

En él, investigadores, funcionarios y productores locales participan junto a nuestro semanario y a continuación brindamos sus opiniones sobre lo implementado por China.

*Ingeniera Silvia Mérida: Esta investigadora de máximo grado del Instituto Nacional del Agua -INA- destacó: "La siembra de nubes es una metodología costosa y no es 100% efectiva, porque depende de los núcleos de condensación que se utilicen en los cohetes y de las variables atmosféricas. Por lo que, antes de proponer esta metodología como una solución para nosotros, deberíamos medir más y en más puntos para tener un acabado conocimiento de nuestro clima. Lo que hace que no sea una solución inmediata".

*Ingeniero Oscar Coria: El ex director de Hidráulica indicó: "Creo que no nos hace falta más agua. Nos hace falta gestionarla para usar lo que se necesite. Hay varias acciones a realizar. En la distribución el primer paso sin duda es medirla para saber dónde se pierde y cuánto se pierde. Y a partir de allí, desarrollar un plan de inversiones a largo plazo público-privado, priorizando obviamente obras donde más se pierde agua. En la aplicación hay que seguir profundizando el cambio cultural, el financiamiento a nuevas tecnologías más eficientes en lo hídrico, en lo energético y en lo productivo. Tampoco hay que descuidar que posiblemente tengamos años ricos y ahí también se necesita ingeniería. Ya que es posible y necesario prepararnos para realizar la recarga de los acuíferos lo más rápido posible".

*Ingeniero Emilio Graffigna: El ingeniero especializado en gestión satelital señaló: "Considero que no es una necesidad, quizás para el caso de San Juan, ya que las lluvias no son benéficas para nuestra producción, sobre todo en la época en las que acontecen. Coincido con Oscar en que hay que poner el foco en la eficiencia del uso del agua y su administración para las épocas en que no existe sequía. Los acuíferos serían una prioridad de recuperara en épocas de abundancia. Hoy con el uso de tecnología barata como lo es LORA, sirve tanto para el usuario pequeño como para los grandes consumidores en el conocimiento del uso y eficiencia de agua".

ALERTA

Finalmente el geocientífico Silvio Pastore apoyó lo vertido por los demás especialistas y sumó: "La semana pasada hemos estado realizando prospección geofísica en alta cordillera (proyecto Pites 37) y los datos importantes son: ausencia de nieve y muy baja humedad de suelo".

"Asumiendo que recién a partir de julio de este año podríamos tener un aumento de precipitaciones sólidas en cordillera, hay que considerar la probabilidad de otro año por debajo del promedio, en cuanto a nevadas", alertó finalmente.

EN NÚMEROS

3,5  millones de personas fueron afectadas en el 2022 por calores y sequía extremas con pérdidas económicas millonarias.