Martínez no se mostró optimista, aunque reconoció que el eventual anuncio de la construcción de Pascua Lama sería una buena inyección en el circuito interno. En diálogo con CUYO MINERO, se refirió al encuentro casual que mantuvo con Cristina Fernández de Kirchner y al compromiso que la primera mandataria asumió con el sector minero.
–¿Cómo se presenta este 2009 en el contexto de la crisis?
-Fundamentalmente tenemos una industria aletargada en la faz nacional, con los mercados decaídos en los minerales no metalíferos, principalmente la cal. Y con una situación de estancamiento muy fuerte en las inversiones exploratorias, que se ha dado en todo el mundo y fundamentalmente en Latinoamérica. En Argentina han quedado muy poquitos proyectos andando y prácticamente con niveles de inversión muy bajos y en zonas donde ya ha habido desarrollos anteriores. Muy pocos proyectos en San Juan y algunos proyectos en Santa Cruz.
–¿Esto continúa poniendo a San Juan en una situación de privilegio respecto del mapa nacional?
-Digamos que lo que se está invirtiendo son valores muy restringidos respecto de lo que ha sucedido en años anteriores, especialmente hasta mediados de 2008 cuando Argentina venía con inversiones del orden de los 100 millones de dólares en total, donde San Juan seguramente estaba participando en el orden del 30 al 40 por ciento. Y eso ha decaído y estimo –sin tener cifras globales- que ha caído a un valor equivalente a la mitad o menos.
–¿La historia cambia radicalmente si se anuncia la construcción de Pascua Lama?
-En el contexto que estamos, cualquier anuncio y mucho más un anuncio de la envergadura de Pascua Lama, a pesar de que sea prorrateado en dos o tres años que dure la construcción, es un número muy significativo a pesar de que como es un proyecto argentino y chileno, sabemos que va a tener una componente de mano de obra y servicios de cada lado. Presumiendo que podamos tomar, de esos 3.000 millones, 1.000 millones divididos en 2 ó 3 años, estamos hablando de una inversión del orden de 200 a 300 millones de dólares anuales que se estarían moviendo de este lado. Y si pudiéramos llegar a un equilibrio de provisión de servicios con Chile sería muy beneficioso para ambos países.
–El otro aspecto es el de las exploraciones, está bastante alicaído el crédito internacional: ¿hay alguna mira de que pueda recomponerse a lo largo de este año?
-Lamentablemente no porque las bolsas están reaccionando muy leve o tenuemente a un mercado que si bien no ha caído sustancialmente, como es el mercado de oro, se está potenciando la puesta en marcha de proyectos que ya tuvieran algún tipo de factibilidad completa. No se está haciendo mucho énfasis en la exploración inicial o en la exploración intermedia, que es lo que había alentado muchas expectativas en el mercado argentino, específicamente en San Juan, para el oro. El cobre se está recuperando, hay buenos resultados en algunos proyectos en San Juan en la faja de El Pachón, en Los Azules y El Altar, pero todavía tenemos mucho tiempo para poner algún viso de realidad a alguno de esos proyectos. Mucho tiempo y mucha inversión.
–¿Qué va a pasar con los metales industriales: repuntan, se vuelven a caer o no está nada dicho todavía?
-Hay una leve mejoría de los metales en general. El cobre está empezando esa recuperación todavía muy leve para lo que ha sido la baja sustancial que ha tenido el mercado. El plomo y el zinc están recuperando muy lentamente valores por encima de los 60 centavos en general. Pero están digamos con un nivel de inventarios y de producción bastante altos todavía, que no hace avizorar que haya una suba de precios. El caso del cobre es distinto, porque los inventarios han caído y China ha comprado mucho y eso está alentando una recuperación más rápida en el mercado del cobre. Ahora, para que eso se traduzca en números importantes en la exploración falta un rato todavía.
–Y en la minería no metalífera, hablemos de cales, ¿qué puede pasar?
-Lamentablemente todavía está por verse en Argentina un flanco de la recuperación, que todos estamos esperando, que es el Plan Federal de Viviendas. Eso se esperaba que a principios de este año empezara a sacar del letargo en que cayeron las caleras a fines del año pasado. No ha sucedido y eso está produciendo un desfasaje financiero fuerte en las pequeñas caleras, pero también en las medianas y grandes. Esto obviamente preocupa porque es un sector muy importante para San Juan. Se está potenciando un poco la exportación, pero tampoco los precios han subido. Se han estancado o han bajado para el mineral de exportación, porque la industria toda está parada. La siderurgia sigue con algunos problemas, y ese es otro usuario importante para el tema calero.
Estamos todos esperando algún tipo de reactivación para que la cal de San Juan pueda llegar a niveles parecidos a los de estos dos o tres últimos años, que eran unos 2 millones de toneladas.
–¿En el sector empresario minero genera algún resquemor el resultado electoral del 28 de junio o no?
-No es decisivo. Obviamente la integración de las cámaras legislativas va a seguir siendo importante en cuanto al encuadre de cosas como la ley de glaciares o ese tipo de normas jurídicas que de alguna manera están amenazando el desarrollo de nuestra industria. Pero bueno, en diálogo directo tuve la oportunidad de plantear a la presidenta el tema de la ley de glaciares y nos dio cierta tranquilidad de que el armado legislativo que está buscando la primera mayoría es el diálogo y llegar a un acuerdo que de ninguna manera afecte la industria. Tomemos esas palabras con cierta expectativa positiva.
–¿Dónde se reunieron con Cristina?
-Fue ocasional durante el buffet que se sirvió en el Centro Cívico. Tuve la oportunidad, a través del gobernador, de poder hablar con ella.

